Las Provincias

Una profesional sanitaria, en un hospital. :: lp
Una profesional sanitaria, en un hospital. :: lp

Un juez prohíbe a dos pacientes ir a un hospital por agredir y robar a un médico

  • Otras dos resoluciones imponen orden de alejamiento a una mujer que intentó asfixiar a una facultativa y una multa a un hombre por amenazas

Las agresiones a médicos siguen desgraciadamente a la orden del día. Y la respuesta contundente de los tribunales, también. Si los ataques, amenazas y coacciones a sanitarios en la Comunitat se incrementaron un 56% el año pasado, con medio centenar de episodios, como publicó el pasado lunes LAS PROVINCIAS, tres nuevas resoluciones judiciales llevadas por los servicios jurídicos del Colegio de Médicos de Valencia dan fe de ambas realidades: la violencia en las instalaciones sanitarias persiste y ello está generando un aumento de las demandas y actuaciones judiciales.

Esto último lo aseveran desde la Asociación de Derecho Sanitario de la Comunitat Valenciana, no sólo en cuanto a más casos de denuncias de facultativos agredidos, sino también a recursos de pacientes a la justicia por disconformidad con el resultado sanitario o la consideración de que pueda haber negligencias. «El 70% de las reclamaciones sanitarias se deben a la falta de información que debe recibir el paciente antes de su asistencia», subraya Fornes. Y si se rompe el círculo de confianza entre paciente y médico, llega la conflictividad.

A dos pacientes del Hospital General de Valencia, la violencia les ha costado la prohibición de acercarse a 200 metros del Hospital General, el centro médico en el que trabaja un doctor agredido y robado por la pareja, como consta en un auto emitido hace unos días por el juzgado de instrucción número uno de Valencia.

La medida fue adoptada a petición del fiscal, al considerar a los denunciados autores de un delito de atentado y de otro de lesiones. El juez estima la medida y prohibe a los dos acusados acercarse al domicilio profesional del médico, en el Hospital General, además de ordenarles no comunicarse por cualquier vía con él.

No es la única resolución reciente que impone un alejamiento al autor de un atentado contra un facultativo. En otro auto, esta vez dictado por un juzgado de Sueca, se prohibe acercarse a 100 metros a una médico de Tavernes de la Valldigna que intentó estrangular con un estetoscopio a una médico del centro de salud del municipio. Como ya publicó LAS PROVINCIAS, los hechos se produjeron a finales del pasado mes de agosto, cuando la acusada (que luego reconoció los hechos, como afirma el auto) acudió al ambulatorio hasta en dos ocasiones por un dolor de muelas. La sanitaria le recetó calmantes y le dijo que debía ir al médico de cabecera. La denunciada comenzó a ponerse violenta, insultó a la sanitaria y acabó asaltándola por la espalda, tratando de estrangularla con el estetoscopio. Según aseguró la víctima tras los hechos, el temor que le produjo la situación llevó a la sanitaria a plantearse el traslado a otro centro de salud.

La tercera resolución judicial a la que ha tenido acceso este periódico castiga con una multa de 150 euros las amenazas lanzadas sobre un médico del Hospital Aguas Vivas de Alzira. En esta ocasión, como consta en la sentencia del juzgado de instrucción número cinco de Alzira, las intimidaciones se produjeron telefónicamente. «Si no me atiendes te voy a romper la boca», «iré a buscarte con un familiar mío que sale de prisión» o «voy a quemar el hospital» fueron tres de las amenazantes frases lanzadas por el condenado. Además de los 150 euros de multa, la juez le impone una orden de alejamiento del médico durante cuatro meses.

En este caso, al tratarse de un sanitario de un hospital privado, y no considerarse estos profesionales 'autoridades' por la ley, el proceso no incluye el delito de atentado. Desde la Asociación de Derecho Sanitario de la Comunitat Valenciana reclaman más protección para este sector: «Es necesario que la consideración de autoridad se extienda a los profesionales que trabajan en la sanidad privada. Lo contrario sería absolutamente discriminatorio».

Desde el Colegio de Médicos de Valencia subrayan su intención de «perseguir y actuar contra las agresiones a médicos con todos los mecanismos existentes a su disposición». Fuentes de la institución colegial recuerdan que la sociedad debe asumir «que las circunstancias que engloban a la Sanidad, por malas que sean, no pueden ser una justificación para que se produzcan estas lamentables situaciones. El Colegio recuerda que el médico es considerado por la ley como autoridad en su ámbito laboral, incluso fuera de éste según sentencia publicada por LAS PROVINCIAS que castigó un ataque a un facultativo en el juzgado, y quien agreda a un sanitario se enfrenta «a lo establecido en el Código Penal, con penas de hasta cuatro años de prisión».