Las Provincias

Aumentan los rituales de vudú y las ceremonias de santería con animales sacrificados

Aumentan los rituales de vudú y las ceremonias de santería con animales sacrificados
  • La Comunitat se ha convertido en un centro neurálgico de grupos espirituales y sectas que eluden la investigación policial

La Comunitat Valenciana es un centro neurálgico de ceremonias de santería, rituales de vudú y reuniones clandestinas de sectas, algunas de ellas satánicas. El cambio de milenio y los mitos del fin de la humanidad crearon un caldo de cultivo óptimo para el crecimiento de algunos mesianismos en España. Algunos de estos grupos espirituales se presentan a sus adeptos como iglesias, incluso utilizan su terminología y sus símbolos. Otros proclaman sus fines supuestamente benéficos, curativos o incluso culturales para eludir las investigaciones policiales.

Cuando alguien alerta a la Policía Nacional o la Guardia Civil de un posible ritual con animales sacrificados o de la actividad de una secta, grupos de agentes especializados ponen en marcha una investigación, pero en muy pocas ocasiones imputan un delito, según la terminología anterior a la reforma de la Ley de Enjuciamiento Criminal, a las personas que organizan o participan en las extrañas ceremonias.

Sucede cientos de veces, aunque no existen estadísticas oficiales al respecto, y las diligencias policiales se archivan muchas veces sin identificar a los autores del ritual. Pero si hay una denuncia o una investigación por extorsión, como ocurre con las redes nigerianas de prostitución, la cosa cambia y los hechos son entonces constitutivos de delito y de detención.

El pasado mes de abril, la Policía Nacional liberó a 18 jóvenes nigerianas que eran obligadas a ejercer la prostitución durante más de 12 horas diarias en Torrevieja. Si desobedecían las órdenes de los proxenetas o no obtenían el dinero que estos querían, las víctimas solo comían pan y eran sometidas a rituales de vudú en los que tragaban agua con arena o caminaban desnudas por los patios de las casas. La red utilizaba también la influencia de un líder espiritual, el pastor de una iglesia de Torrevieja, que conocía la explotación de las jóvenes y ocultaba en el templo la documentación de las víctimas. Este individuo cobraba incluso dinero a la jóvenes «para perdonarlas por ejercer la prostitución», según la policía.

Los rituales de santería y de vudú han aumentado en los últimos años en la Comunitat Valenciana como consecuencia de la inmigración procedente de Latinoamérica y África. En las últimas semanas trascendieron varias de estas ceremonias tras los hallazgos en aguas de Calp de cuatro sábanas anudadas con huesos humanos y objetos de santería. Y el 27 de septiembre, cinco personas sacrificaron una gallina y tiraron plumas al mar en otro ritual en una playa de Dénia.