Las Provincias

Unos operarios hallan un esqueleto humano en Tavernes de la Valldigna

  • Al parecer, el cuerpo presentaba un avanzado estado de descomposición y únicamente quedaban ya los huesos

Un grupo de operarios agrícolas encontró en la tarde de ayer un esqueleto humano en Tavernes de la Valldigna, concretamente, en una parcela situada junto al polígono El Pla, a unos 50 metros de las fábricas que delimitan la vertiente sur de esta zona industrial situada en el acceso oeste de la Vall. Según ha podido saber LAS PROVINCIAS, un grupo de peones agrícolas estaba realizando tareas de desbroce en la parcela anexa al polígono, cuando descubrió los restos óseos tapados por las hierbas. Los trabajadores salieron corriendo para dar aviso a las fuerzas y cuerpos de seguridad.

Sobre las 18 horas de ayer seguía la inspección ocular del lugar a la espera de que llegase el dispositivo judicial para levantar el cadáver. Al parecer, el cuerpo presentaba un avanzado estado de descomposición y únicamente quedaba ya el esqueleto. Todo apunta a que se trata de un varón de Europa del Este, aunque este dato aún está por confirmar. Lo que sí está claro es que no hay denuncias de desaparecidos en la zona.

Las pruebas forenses determinarán las causas de la muerte, si esta se produjo de manera violenta o natural, y el tiempo que hace que se produjo la misma, ya que el encontrarse en una zona rural, la descomposición se podría haber acelerado por factores ambientales.

El lugar en el que se encontraba el cuerpo está cerca del polígono, así como de un campo de naranjas en plena producción. Además, esas parcelas fueron ocupadas por la zona de acampada del Festivern a finales de año. Aunque la hierba estaba alta e impedía la visión de un cuerpo a ras de suelo, mucha gente pasea con sus perros o hace deporte a escasos metros del lugar en el que se encontró sin que nadie se percatase de que pudiera haber estado ahí.

Las pruebas forenses deberán arrojar más luz a una investigación que permanece abierta. La Guardia Civil y Policía Local se personó en el lugar para custodiar la zona hasta que procedieran al alzamiento del cadáver. Hace ocho años ya se encontró otro esqueleto en una caseta de campo situada a pocos metros de la calle Blasco Ibáñez de la playa. En esa ocasión, el cuerpo pertenecía a un extranjero que había fallecido de muerte natural.