Las Provincias

Un conductor ebrio daña ocho coches e irrumpe en la acera de Dénia

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Dos de los coches dañados. :: lp

  • La Policía Local realizó las pruebas de alcoholemia al joven y presentaba una tasa de 0,69, más del doble de lo permitido

Un hombre de 33 años ha sido detenido por agentes de la Policía Local de Dénia tras conducir en estado de embriaguez y llevarse por delante ocho coches que estaban aparcados a ambos lados de la zona de Ronda Muralles.

Según apuntaron fuentes de la policía, en el momento del accidente el joven presentaba una tasa de alcohol de 0,69 en la primera prueba y 0,65 en la segunda, más del doble de lo permitido por la legislación, por lo que tras los controles se le detuvo, retiró el coche y está a espera de pasar a disposición del juez como presunto autor de un delito contra la seguridad vial.

El siniestro tuvo lugar sobre las 16.30 horas del domingo, cuando el conductor circulaba con su BMW por la calle Doctor Fleming en dirección hacia la Ronda Muralles. Una vez llegó al cruce, giró para tomar esta calle y se empotró contra tres vehículos que estaban debidamente aparcados a la derecha. Segundos después se dirigió hacia la izquierda y chocó contra cinco turismos que también se encontraban estacionados.

En total, ocho coches resultaron con numerosos daños materiales tanto en la parte delantera como trasera. El accidente hizo que incluso algunos de los turismos quedaran subidos sobre la acera e incrustados en los escaparates y puertas de acceso a negocios. El conductor resultó ileso.

Los golpes producidos en los automóviles alertaron a los vecinos residentes en la zona de que algo grave había ocurrido por lo que se acercaron de inmediato al lugar, mientras otros alertaban de lo sucedido a la Policía Local.

Los agentes llegaron de inmediato a la calle donde tuvieron lugar los hechos, se hicieron cargo de realizar las pruebas de alcohol pertinentes al conductor y del atestado que recoge lo ocurrido.

Propietarios de los automóviles afectados por los choques lamentaron mucho lo ocurrido, porque, como algunos comentaron, habían estado ahorrando en los últimos años para comprarse el coche, que ahora estaba totalmente destrozado. Otros residentes, que también acudieron al lugar tras escuchar un gran estruendo procedente de la calle, repitieron en reiteradas ocasiones que «menos mal que en ese justo momento no pasaba nadie por la acera, de lo contrario hubiese ocurrido una desgracia». Y es que, como explicaron, afortunadamente eran las 16.30 horas de un domingo, día festivo en el que la gente suele descansar un poco después de comer y antes de salir con los amigos, por lo que no había mucha gente por la calle.

Por otra parte, la Policía Local de Burriana, en colaboración con la Guardia Civil, han detenido a un conductor que se dio a la fuga con una tasa de alcohol que triplicaba la reglamentaria. El arresto se produjo en la madrugada del sábado, después de que el conductor huyera por varias calles con las luces apagadas.