Las Provincias

Cinco heridos al estrellarse un coche que huía a más de 130 kilómetros por hora en Valencia

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El Mercedes S 500 encima de un Renault Mégane poco después del accidente. :: lp

  • El conductor ebrio causó daños en el accidente a otros nueve vehículos tras arrancar de cuajo un árbol y una farola en la avenida Cataluña

Los cuatro ocupantes de un Mercedes resultaron heridos, dos de ellos muy graves, al estrellarse el coche en la avenida de Cataluña en Valencia cuando huían de la policía a una velocidad de más de 130 kilómetros por hora. La persecución policial y el posterior accidente, que tuvo lugar sobre las dos y cuarto de la madrugada de ayer, movilizaron a una docena de patrullas de la Policía Nacional y Policía Local, dos equipos de bomberos y cuatro ambulancias. Una quinta persona, un peatón que se disponía a cruzar la avenida, sufrió varios rasguños y se llevó un gran susto.

El Mercedes S 500 arrancó de cuajo un árbol y una farola tras el brutal impacto contra el mobiliario urbano, según informaron fuentes policiales, y causó daños a ocho coches que se encontraban aparcados y un taxi que circulaba en sentido de entrada a la ciudad. Un joven que cruzaba en ese momento la avenida de Cataluña, con el semáforo de peatones en verde, resultó herido leve al rozarle el coche o alguna pieza del vehículo que salió despedida.

Minutos antes, el hombre que iba al volante del turismo hizo caso omiso a las indicaciones de una patrulla de la Policía Nacional para que detuviera el coche. Tras saltarse varios semáforos en rojo en la avenida de Aragón, el conductor temerario intentó sortear la rotonda para enfilar la avenida de Cataluña en sentido hacia la autovía V-21, pero una de las ruedas impactó contra el bordillo y el vehículo se elevó unos metros, atravesó la mediana y chocó contra el árbol y la farola. El impacto fue brutal.

Una patrulla de la Policía Nacional que perseguía al Mercedes, con precaución y a cierta distancia, y dos policías locales que se encontraban en las inmediaciones auxiliaron de inmediato a los cuatro ocupantes del coche. Los agentes temían por la vida de estas personas. El conductor y otro hombre que iba en la parte delantera estaban atrapados, mientras que los otros dos heridos lograron salir del turismo con la ayuda de los policías.

El Mercedes quedó volcado sobre el capó de un Renault Mégane y parcialmente tapado por el árbol que había partido por su tronco. La farola salió despedida e impactó contra la parte delantera del taxi que circulaba en sentido de entrada a la ciudad. La carrocería del Mercedes absorbió la brutal colisión y evitó lesiones más graves a los cuatro hombres de etnia gitana. Los dos heridos leves manifestaron que el conductor se encontraba ebrio y no les hizo caso cuando trataron de convencerle para que no cogiera el vehículo.

La avenida de Cataluña se llenó de coches patrullas y ambulancias en pocos minutos. Los sanitarios y los agentes no daban crédito a lo que estaban viendo: un Mercedes y un árbol arrancado de cuajo encima de otro turismo. Los dos hombres atrapados fueron rescatados por los bomberos, que tuvieron que utilizar una radial para liberarlos. Un médico extrajo sangre luego en el Hospital General al conductor y propietario del coche para detectar alcohol y sustancias estupefacientes.