Las Provincias

Un militar de vocación con seis años de servicio

  • El soldado valenciano participaba en su primera misión y ya contaba con la cruz al mérito por una trayectoria intachable

Aarón Vidal López, a sus 25 años, llevaba prácticamente toda su mayoría de edad en el Ejército, en concreto seis años y nueve meses, según confirmaron ayer fuentes del ministerio de Defensa a LAS PROVINCIAS. Todo este tiempo había formado parte del Regimiento de Caballería Ligero Acorazado Lusitania 8, que tiene su base en el acuartelamiento General Almirante de Marines.

El joven soldado el valenciano llevaba toda su vida en el barrio de Malilla y su familia se encontraba ayer muy afectada por su pérdida, por lo que sus miembros prefirieron pasar estas primeras horas de duelo en la intimidad. Los familiares más cercanos se reunieron en el domicilio de Aarón y recordaban que el joven siempre les decía que se encontraba en una zona segura, lejos del conflicto, y que iba a volver. Los vecinos se deshacían en elogios hacia Aarón. «Era un buen chico, amable y simpático», recordó Maite, una residente del barrio y compañera de colegio del joven militar.

El pasado mes de mayo, y junto con otros 179 compañeros, Aarón partió hacia Irak para adiestrar al Ejército iraquí y dar protección a sus instalaciones ante la amenaza yihadista en el país. Era su primera misión y ha terminado con el final más trágico posible.

Desde Defensa destacaron que contaba con una trayectoria intachable. Gracias a ella consiguió la Cruz al Mérito Militar con distintivo blanco. Había firmado ya los dos primeros compromisos (de tres años cada uno) y estaba próximo a firmar el de larga duración hasta los 45 años de edad. El Ejército, por tanto, era para él una auténtica vocación; un sueño que se ha visto truncado por un dramático e inesperado accidente.

Según la programación de la misión militar en la que participaba, de seis meses de duración, debía regresar a Valencia el próximo mes de diciembre para pasar la Navidad con su familia. En Irak Aarón estaba compartiendo espacio con una amplia coalición internacional formada por militares de países aliados. A grandes rasgos, el cometido de su regimiento pasa por aportar conocimientos y técnicas a los militares iraquíes, corregir errores y, en definitiva, hacerlos más eficaces a la hora de combatir las fuerzas yihadistas.

Las bases valencianas de Marines, Rabasa y Bétera aportan, en conjunto, una fuerza de 435 profesionales en misiones internacionales. Según el Estado Mayor de Defensa, actualmente hay casi 2.100 españoles repartidos por los principales conflictos del planeta. Eso significa que uno de cada cinco soldados en el extranjero procede de la región.