Las Provincias

«Estoy loco y te voy a matar»

  • El maltratador quebrantó un alejamiento y derribó la puerta de la víctima armado con un cristal mientras ella trataba de proteger a sus hijos

  • Policías nacionales impiden que un hombre asesine a su expareja en Valencia

valencia. Es otro de esos casos en los que la frontera entre la tentativa y el homicidio la marca unos pocos segundos y una veloz intervención policial. Un hombre de 43 años y origen rumano fue detenido el sábado por la tarde por la Policía Nacional después de quebrantar una orden de alejamiento, presentarse en la casa de su mujer, derribar la puerta a patadas e intenar matarla con un cristal en presencia de sus hijos de corta edad . Las frases que, según testigos, pronunció el maltratador no arrojan lugar a dudas: «Sal puta, que te voy a matar. Estoy loco y te voy a matar», espetó con violencia a su excompañera.

Sobre él pesaba una orden judicial de alejamiento. A causa de sus antecedentes por violencia de género, no podía acercarse a menos de 300 metros de la víctima. Ni a ella ni a sus hijos. Ni al domicilio, ni al colegio de los niños ni al lugar de trabajo de la mujer. Tampoco comunicarse con ella.

Pero el sábado el sospechoso hizo caso omiso de esta prohibición. Fue sobre las seis de la tarde, en un domicilio de Valencia. El 091 recibió la llamada angustiada de la víctima. La mujer acababa de ver al maltratador cerca de su hogar y corrió a encerrarse en su casa con sus hijos menores de edad.

Primero golpeó la puerta del patio hasta lograr que se abriera. Después subió al rellano y la emprendió a patadas con la puerta de la casa de su expareja hasta tirarala abajo. En ese preciso instante llegaron los primeros policías nacionales al lugar. Su intervención fue crucial, pues el hombre ya estaba dentro de la casa y golpeaba la puerta de una habitación mientras la víctima gritaba angustiada y él vociferaba: «Sal puta, que te voy a matar».

Al ver que había policías en la casa, corrió a la cocina, momento en que la mujer abrió la puerta y clamó a los agentes: «¡Ha venido a matarme. Socorro, me quiere matar!». Reducir al violento sujeto no fue sencillo. Sus intenciones homicidas quedaron probadas al hallarle un trozo de cristal muy afilado escondido en el bolsillo trasero de su pantalón.

«Por favor, no lo soltéis»

Una vez detenido, la mujer se deshizo en agradecimientos a los policías, mientras suplicaba: «Por favor, no lo soltéis o me matará. Gracias por venir tan rápido. Me habéis salvado la vida». Cuando era trasladado, el hombre siguió haciendo gala de una violencia extrema. Con la cabeza golpeó una cristalera y tuvo que ser sedado para que los médicos le curaran las heridas. Pero aún hubo más y amenazó de muerte a los agentes: «Cuando os vea por la calle os voy a matar».

La Policía Nacional imputa al hombre delitos de tentativa de homicidio, quebrantamiento de condena, allanamiento de morada, malos tratos en el ámbito familiar, resistencia y desobediencia a agentes de la autoridad. El sospechoso posee varios antecedentes policiales y ha ingresado en prisión provisional por orden del juez.