Las Provincias

Cae el alumnado de los concertados mientras crece en los centros públicos

El conseller Vicent Marzà, durante la rueda de prensa de inicio de curso organizada ayer. :: EFE/Miguel Ángel Polo
El conseller Vicent Marzà, durante la rueda de prensa de inicio de curso organizada ayer. :: EFE/Miguel Ángel Polo
  • Marzà sigue sin desvelar qué modelo lingüístico se aplicará en las escuelas a partir de 2017 y anuncia nuevas pruebas de nivel para los centros

Los colegios concertados tendrán menos alumnos que el curso pasado. La caída de la natalidad explica parte del descenso, aunque no sirve para justificar completamente la situación teniendo en cuenta que la escuela pública, afectada de igual forma por el fenómeno demográfico, gana varios miles de estudiantes respecto al 2015-2016.

Así se desprende de los datos facilitados ayer por la Conselleria de Educación durante la presentación de las grandes cifras del ejercicio 2016-2017, que arranca el jueves en todas las etapas. La previsión es que las aulas sostenidas mediante el concierto sumen 226.574 estudiantes, 576 menos que en el ejercicio anterior (227.150). Por contra, la red pública llegará a 555.328, lo que supone un incremento de 8.276 respecto al curso pasado (547.052).

En las cifras se incluyen las clases de Segundo Ciclo de Infantil, Primaria, Especial, ESO, Bachillerato y FP. Quedan fuera los programas formativos de cualificación profesional, pues los datos de los concertados no se facilitaron al no estar resuelta la convocatoria para impartirlos, lo que limita la comparación.

Por etapas, los centros públicos ganan alumnado en todas salvo en Infantil, donde más se nota el menor número de nacimientos. En los privados con concierto sólo se incrementa en Primaria (+164) y en Especial (+8), y el mayor descenso se produce en FP (-290) y ESO (-230). En cuanto a las causas de la disminución, las fuentes consultadas se refieren a la posible influencia del arreglo escolar, que frenó la creación de unidades mientras se impulsaron las aulas públicas, o de otras medidas criticadas por el sector, como la obligación de advertir a las familias, en el momento de la admisión de FP y Bachillerato, de la posible eliminación unidades si no se alcanzaba un mínimo de alumnos, en el sentido de que provocaba un efecto disuasorio entre los aspirantes.

Vicent Marzà fue el encargado de desgranar las novedades del curso, para el que el departamento de Campanar ha elegido un nuevo lema: 'Escuela pública, garantía de calidad'. Eso sí, el conseller fue cuidadoso, pues la mayoría de las veces que se refirió al mismo hablaba de centros sostenidos con fondos públicos. Es decir, incluía a los concertados.

En la rueda de prensa hizo especial hincapié en las mejoras implantadas por su departamento, como el incremento de profesorado, con 2.800 profesionales más. «Venimos de muchos años en que no aumentábamos las plantillas, y en sólo un año hemos recuperado el 57% de los 5.000 puestos destruidos pese a la infrafinanciación», señaló Marzà.

De estos, un centenar son de concertados. A este respecto, se refirió a las críticas por sus políticas en relación a la red. «Dijimos que no habría dificultades con los que cumplieran la legalidad», señaló, antes de añadir que han crecido especialmente los puestos de Pedagogía Terapéutica y Audición y Lenguaje. «A los agoreros que decían que íbamos a cargárnoslo todo les ha fallado la comunicación», comentó.

Marzà también se felicitó de la mayor estabilidad de las plantillas, de la bajada de las ratios máximas de alumnos por aula (tres alumnos menos de media en la Comunitat) y de la agilización de la sustituciones docentes. También dijo que habrá más beneficiarios de las ayudas sociales y destacó que el curso empezará con seis colegios nuevos.

En cuanto a política educativa, no dio datos adicionales sobre el modelo lingüístico, más allá de que se aplicará progresivamente a partir del 2017-2018 y de que el objetivo es que los alumnos dominen de manera «efectiva» las lenguas cooficiales y el inglés. También anunció nuevas pruebas diagnósticas, las que miden el rendimiento de los centros. Sus características se conocerán en los próximos meses y advirtió de que no servirán para hacer rankings.