Las Provincias

Permiten fumar a reclusas en un piso con menores de tres años

  • Esta práctica vulnera la Ley 3/97 de 16 de junio de la Generalitat Valenciana sobre drogodependencias y otros trastornos adictivos, que prohíbe el consumo de tabaco en dependencias de la Administración Pública

La Agrupación de los Cuerpos de la Administración de Instituciones Penitenciarias (Acaip), sindicato mayoritario en el ámbito penitenciario, ha denunciado que la Dirección del Centro de Inserción Social (CIS) Torre Espioca de Picassent (Valencia) permite fumar a internas en un piso ocupado por niños menores de tres años.

El sindicato ha explicado en un comunicado que dependiente de ese CIS, mediante un convenio con la Conselleria de Bienestar Social, se creó en Valencia un piso en el que residen madres con niños menores de tres años a su cargo y mujeres que por diversas razones laborales o de integración familiar se considera más adecuado que permanezcan en el mismo, en lugar de en las dependencias físicas del CIS. La mayoría de esas mujeres y sus niños durante el día están fuera, y acuden a ese piso a dormir por la noche.

A pesar de la prohibición existente para fumar en dicho recinto, alguna de las internas allí alojadas continúa con el consumo de tabaco dentro de las dependencias, ha criticado Acaip. Las funcionarias de Instituciones Penitenciarias que allí prestan servicio han elevado a la Dirección del CIS, del que depende el mismo, varios informes exponiendo la situación, "sin que se haya hecho nada al respecto, ya que en este tipo de unidades prima el concepto tratamental y de reinserción social sobre el punitivo".

Acaip ha expuesto que cuando miembros del sindicato han acudido a comprobar la situación, "llama la atención el fuerte olor a tabaco que presenta dicho piso, en especial la habitación utilizada como comedor".

Por ello, ha presentado un escrito de denuncia ante la Dirección del Centro de Inserción Social de Valencia reclamando el fin de esta práctica que supone la vulneración de varias normas, entre ellas, la Ley 3/97 de 16 de junio de la Generalitat Valenciana sobre drogodependencias y otros trastornos adictivos, que prohíbe el consumo de tabaco en dependencias de la Administración Pública; la Ley 28/2005, de 26 de diciembre, de medidas sanitarias frente al tabaquismo y reguladora de la venta, el suministro, el consumo y la publicidad de los productos del tabaco, que establece la prohibición de fumar en los centros públicos y privados de trabajo; y la Instrucción 4/2011 de la Secretaría General de II.PP. sobre medidas de protección del tabaquismo en los centros penitenciarios, que señala que está prohibido fumar en los espacios de trabajo de los empleados públicos de los centros penitenciarios y unidades que de ellos dependan.

A juicio del sindicato, la "pasividad" de la Dirección del Centro "no solo se está exponiendo a los riesgos derivados del consumo del tabaco a las trabajadoras, sino también a los niños menores que hay en ese piso, que en toda la normativa cuentan con un grado especial de protección".

"La inactividad justificada en que las internas podrían fumar si viviesen en su casa no se sustenta desde el momento que la Administración tiene que velar por el cumplimiento efectivo de la ley, y porque al haber funcionarias de Instituciones Penitenciarias prestando servicio allí se trata de un lugar de trabajo", ha incidido.

Si en un plazo breve de tiempo no se adoptan medidas para corregir esta situación, desde Acaip se pondrán los hechos en conocimiento de la Inspección Penitenciaria y de las autoridades sanitarias, solicitando, por un lado, la adopción de las medidas disciplinarias que procedan y, por otro, la imposición de las multas previstas en la normativa vigente.