Las Provincias

Desarticulada en Melilla una organización internacional dedicada al tráfico de drogas

vídeo

Fardos con droga intervenidos. / Jesús Blasco de Avellaneda

  • La operación se salda con la detención de ocho personas, la aprehensión de 275 kilos de droga, así como la intervención de siete inmuebles y varias cuentas bancarias por un valor superior a los 2,5 millones

La Guardia Civil de Melilla ha logrado desarticular una importante organización criminal internacional dedicada al tráfico de drogas, principalmente hachís procedente de Marruecos, después de cuatro meses de duras investigaciones.

La llamada 'Operación Tropik', dirigida por el Juzgado de Instrucción número uno de Melilla, se iniciaba el pasado mes de agosto con la interceptación de una embarcación de recreo en una playa de Torrox, Málaga, con evidentes signos de haber sido utilizada para el trasporte de grandes cantidades de sustancias estupefacientes.

Este hecho propició el inicio de una ardua investigación que determinó la existencia de una jerarquizada organización criminal con sede en la ciudad de Melilla y dedicada a la introducción en la Península Ibérica de droga procedente del norte de Marruecos y transportada en embarcaciones recreativas atracadas en el puerto deportivo Noray de la ciudad autónoma.

La pesca deportiva como excusa

Los integrantes de la red, simulaban dedicarse a la pesca deportiva, actividad que practicaban desde pequeñas embarcaciones que atracaban próximas a las costas de Marruecos, empleando esta actividad tan usual en la ciudad con objeto de no levantar sospechas.

Desde allí cargaban la droga y se dirigían con las barcas a mar abierto hacia territorio peninsular, desembarcándola por distintos lugares de la costa andaluza.

El pasado mes de septiembre, dentro de esta operación policial, el buque oceánico 'Río Miño', de la Guardia Civil, interceptaba una de estas embarcaciones cuando trasportaba 275 kilogramos de hachís, tras una arriesgada persecución en el mar a gran velocidad que finalizó con el abordaje de la misma.

El cabecilla, un empresario melillense

La investigación ha permitido finalmente la desarticulación de la red al completo tras detener a las ocho personas que la conformaban: siete españoles y un marroquí, todos ellos con residencia o vinculación directa con la ciudad de Melilla.

Entre los detenidos se encuentra el líder de la organización, un conocido empresario de la Ciudad que contaba con los servicios de un joven abogado que camuflaba y daba apariencia legal a las actividades ilícitas de la organización.

Con la desarticulación total de esta organización, que contaba con un patrimonio cercano a los tres millones de euros, se ha puesto fin a una de las redes más operativas que se asentaban íntegramente en la ciudad.