Las tortugas que nacieron en Sueca vuelven al mar en septiembre

Han permanecido un año en el ARCA del Mar del Oceanogràfic de Valencia recibiendo cuidados constantes por parte de los biólogos, veterinarios y cuidadores

EUROPA PRESSValencia

Las 16 tortugas que nacieron hace un año en Sueca (Valencia) regresarán al mar en septiembre tras haber estado durante todo este tiempo en el Arca del Mar del Oceanogràfic recibiendo cuidados constantes por parte de los biólogos, veterinarios y cuidadores de la empresa.

Las tortugas han estado inmersas en un programa de conservación de la Fundación Oceanogràfic llamado 'Head Starting' cuya finalidad "es conseguir que los neonatos alcancen el tamaño, peso y habilidades suficientes de nado, buceo y alimentación para aumentar las posibilidades de supervivencia en mar abierto evitando además a gran parte de los depredadores" según ha explicado en un comunicado el responsable del Arca del Mar, José Luis Crespo.

Para ello, durante los últimos meses del proyecto se les provee de alimento lo más parecido al que se encontrarán en el mar, como medusas y otros invertebrados, complementando su dieta diaria basada en gelatina de algas, pescado y cefalópodos, para potenciar así su instinto de caza.

Las tortugas, que nacieron con 18 gramos de peso y cuatro centímetros de longitud, miden ya 18 centímetros, una medida adecuada para su reincorporación a la vida en aguas abiertas, a las que se soltarán en Torrevieja y Sueca este septiembre.

Dispositivo satélite en el caparazón

Por otro lado, desde el Oceanogràfic apuntan que otro de los beneficios de proteger a las tortugas durante sus primeros meses de vida es que gracias al tamaño alcanzado se les puede colocar en su caparazón un dispositivo satélite alimentado con energía solar para entender mejor qué áreas son importantes para el comienzo de su vida en el mar.

Además, los datos facilitados por este dispositivo permitirán mejorar la recuperación, protección y conservación de la especie, ya que un equipo formado por técnicos de la Universidad Politécnica de València, Universitat de València, Conselleria de Medio Ambiente y la Fundación Oceanogràfic seguirán a las tortugas durante al menos los tres o cuatro meses que permita el satélite.

No molestar al animal y evitar luces

Las tortugas fueron trasladas al Oceanogràfic el verano pasado después de que dos jóvenes detectaran que un ejemplar de tortuga boba Caretta salía del mar y avanzaba por la arena de la playa Les Palmeretes de Sueca en plena noche.

Tras llamar al 112 para información de la situación del animal recibieron los consejos técnicos de la Red de Varamiento entre los que destacan no molestar al animal, proporcionarle tranquilidad y evitar luces y flashes. Unos consejos que permitieron que la tortuga pudiera desovar 88 huevos en la playa.

El personal de la Red de Varamientos llegó a tiempo para anillar a la tortuga y tomar muestras biológicas antes de que siguiera su rumbo hasta el mar. Además, se trasladaron 71 de los huevos hasta el paraje protegido de El Saler, en València, zona de playa menos concurrida.

Allí el nido estuvo vigilado por voluntarios día y noche hasta que eclosionaron el 5 de septiembre de 2016. Posteriormente se trasladó al Oceanogràfic donde los veterinarios realizaron su control de estado de salud. Simultáneamente se llevaron al laboratorio del Oceanogràfic 17 de los huevos de tortuga, para mantenerlos en una incubadora a temperatura controlada.

Para conservar el ciclo natural de los animales, algunas tortugas se soltaron en la playa donde fueron depositadas por su madre, con la esperanza de que todos los animales que son hembras, regresen en su etapa adulta a desovar en dicha playa.

Fotos

Vídeos