Sonetos de robot

Un robot prepara cucuruchos de helados en China. / Zigor Aldama

La publicación en China de un poemario escrito por una inteligencia artificial perfila un desasosegante porvenir para la raza humana

ZIGOR ALDAMA

La pregunta ya no es qué puede hacer la tecnología por nosotros, sino qué podemos hacer nosotros que la tecnología no resuelva mejor. Ya se ha demostrado que jugar al ajedrez o al todavía más complicado 'go' chino no, porque los ordenadores de IBM y Google han vencido sin dificultad a los números uno. Las máquinas resultan mucho más productivas, y menos protestonas, en trabajos manuales. Eso explica que incluso en China, donde la mano de obra barata atrajo a empresas de todo el mundo, las compañías estén sustituyendo a los cada vez más caros trabajadores por robots.

Es lógico pensar que siempre nos diferenciarán el pensamiento, los sentimientos y la capacidad de creación. Pero puede que ahí también estemos equivocados. Basta con ver lo que está sucediendo en la propia China. Ya en 2015 el gigante de Internet Tencent publicó un artículo escrito por inteligencia artificial en su portal de noticias financieras. Y ningún lector detectó que las 916 palabras de la noticia habían sido generadas por un ordenador, Dreamwriter (el escritor de sueños), que ya ha publicado más de 500 textos. Por si eso no fuese suficiente, una editorial china, Cheers Publishing, ha ido ahora más lejos y ha publicado todo un poemario ideado por un ente artificial. El tomo se titula 'La luz solar se perdió en la ventana de cristal' y su autor es el 'software' Microsoft Little Ice.

«Se inspira cada vez que ve una imagen, un proceso básicamente igual al de un poeta de verdad», comentó el responsable del proyecto, Dong Huang, que hizo hincapié en que no se ha hecho ningún cambio sobre el 'manuscrito'. Ni siquiera se han corregido sus errores gramaticales. A pesar de ello, pocos lectores han descubierto que no hay un humano detrás de las páginas de este primer libro 'escrito' por una inteligencia artificial, en las que se recogen los 139 mejores poemas de los 10.000 que ideó en 2.760 horas. Pero el asunto no está exento de truco, porque el programa de Microsoft no partía de la nada: en su memoria estaban guardados los sonetos escritos por 519 poetas a lo largo de los últimos 90 años. Así que no sería descabellado imaginar que se enfrente a alguna querella por plagio.

Bromas aparte, la noticia deja en evidencia que los límites de la inteligencia artificial pueden estar mucho más lejos de lo esperado. Y China es el país que los explora con más ahínco. La razón no está en la ciencia, sino en el negocio. La consultoría iResearch estima que el sector generará ingresos por valor de 1.200 millones de euros en 2020, y hace poco el 'New York Times' se preguntaba si el gigante asiático no está superando a Estados Unidos en este campo. A juzgar por el número de investigaciones que lleva a cabo sobre el tema, sí.

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