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Por qué envejece la piel

Por qué envejece la piel

  • dermatología

  • Conforme avanza la edad, los hábitos del pasado comienzan a pasar factura y aumentan las necesidades dermatológicas

La piel sufre un envejecimiento fisiológico asociado a la edad, llamado cronoenvejcimiento, además de otro asociado a la exposición solar que el individuo haya tenido en el pasado, conocido como fotoenvejecimiento. En un país como España, en el que se espera que la cuarta parte de la población tenga más de 65 años dentro de 15 años, es importante trabajar en la prevención, por medio de hábitos saludables que permiten tener una piel sana sin importar la estación del año, y, de esta manera, evitar que aparezcan problemas dermatológicos, pues además del tiempo otros factores como el tabaquismo o la contaminación también pueden influir en el envejecimiento de la piel.

«En los países de la Unión Europea el porcentaje de personas mayores de 65 años oscila entre el 13% de Irlanda y el 21% de Italia», afirma el doctor Manuel Ginarte, Miembro de la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV). «En España esa cifra es del 18%, pero con grandes diferencias entre el medio urbano y el rural y entre comunidades autónomas (Castilla y León, Asturias y Galicia alcanzan un 24%). Este fenómeno viene determinado por la disminución de nacimientos y por el aumento de la esperanza de vida (80 años en los hombres y 86 en las mujeres en España)».

Un edad clave

A partir de los 50 años, comienzan a suceder las afecciones más frecuentes en la estructura y función de la piel, que se traduce en la aparición de lesiones benignas, a veces de carácter solo cosmético, pero otras conllevan molestias y disminuyen la calidad de vida de las personas. «Enfermamos más y necesitamos más cuidados», sentencia el doctor Ginarte.

Entre estos cambios se incluyen el adelgazamiento y sequedad cutáneas, el picor, las queratosis seborreicas, los léntigos, los angiomas y otras alteraciones secundarias a problemas vasculares, refiere el experto de la AEDV, que van aparejados a una disminución de la autoestima de los pacientes.

Además de las lesiones benignas, con el envejecimiento aumenta el riesgo de sufrir un cáncer de piel, especialmente cáncer cutáneo no melanoma, fundamentalmente el basocelular y el espinocelular, con una incidencia de 150 casos por cada 100 mil españoles, probabilidad que aumenta sobre todo a partir de los 60 años y de su historial a la exposición solar.

«Conforme una población envejece, aumentan las necesidades y la demanda de cuidados médicos», dice el doctor Ginarte. «Si bien el porcentaje de mayores de 65 años en España es de 18%, la cifra de esas personas en consultas de dermatología es mucho mayor, alrededor del 50%». No obstante, la mayor parte de esas demandas son por dermatosis no urgentes y solo un 13% de los pacientes que acuden por motivos urgentes dermatológicos son mayores de 65 años.

En todo caso, las medidas de prevención primaria y secundaria deben seguirse al pie de la letra para evitar problemas dermatológicos en el futuro. «Hay que evitar productos irritantes, insistir en el cuidado de los pies y recomendar el examen periódico de la totalidad de la piel para detectar precozmente lesiones pre malignas o malignas, bien por parte del propio paciente o cuando esto no sea posible por personal sanitario o cuidadores», recuerda el experto.