Beber agua cruda: la moda que no deberías seguir

Un manantial de agua templada de Alicante./Álex Domínguez
Un manantial de agua templada de Alicante. / Álex Domínguez

Los expertos desaconsejan la práctica de esta nueva tendencia

CLARA ALFONSO

Silicon Valley es el enclave líder mundial en asuntos tecnológicos. Pero no todo lo que llega de allí es recomendable. Es el caso de una moda que ha resurgido allí y se ha extendido por el planeta. Se trata de una nueva tendencia en alimentación: el consumo de «agua cruda» (raw water, en inglés) que supone beber agua directamente de una fuente o manatial sin ser sometida, previamente, a ningún tratamiento. Una moda que ha llegado a España, donde el agua es un bien escaso que mueve millones de euros.

Tal y como han advertido los expertos, la ingesta del agua no tratada puede acarrear graves problemas de salud ya que contiene infinita cantidad de microbios, bacterias y químicos peligrosos. Según Carmen Peris, médico especialista en geriatría y especialista en radiología, "ninguna de las consecuencias de seguir esta moda es positiva". La especialista asegura que " el hecho de compartirla puede conllevar la toma de residuos sólidos, sulfurosa con tóxicos y bacterias parásito que pueden causar serios problemas en nuestro organismo. Hacerlo sería una irresponsabilidad que no se debe tolerar".

Reserva de agua bruta a cielo abierto en la isla de Dominica.
Reserva de agua bruta a cielo abierto en la isla de Dominica. / Wikimedia Source

Los defensores del agua sin tratar, aseguran que los beneficios que ofrece son incontables. En este sentido, hay quienes creen que beber directamente de un manantial, es conseguir el agua más pura y natural que existe y, por tanto, consideran que es más saludable. Y, otros, siguen teorías conspiratorias , que llegan a afirmar que los gobiernos disuelven sustancias químicas en el agua potable para poder manipular a la población.

En contraposición, Ángela Montes, graduada en Medicina, por la Universitata Jaume I de Castelló, considera que "la cantidad de iones que circula por los manantiales es muy elevada, por lo tanto, lo que se ingiere es puramente cloro. Además, resalta que "la variedad de infecciones y tóxicos con los que se entra en contacto puede ser infinita".

Desde la Organización Mundial de la Salud (OMS) recuerdan que alrededor de 842.000 personas mueren cada año debido a la nocividdad del agua, una cifra que se reduciría si se facilitara el acceso a la población pobre a agua potable y disponible en el hogar, por una parte, y si se denunciara a los promotores de ese tipo de iniciativas insalubres.

A pesar de que la corriente tiene su epicentro en Estados Unidos, en una sociedad donde el concepto 'healthy' mueve a la mayoría, los expertos temen que esta peligrosa iniciativa se convierta en un nuevo hábito tanto a nivel nacional, como local.

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