Los niños, sufridores silenciosos

Virginia Carrasco

Aldeas Infantiles SOS alerta que más de 300.000 niños están en riesgo de perder el cuidado parental en España

Daniel Roldán
DANIEL ROLDÁNMadrid

La culpa la tuvo el periódico. Allí, ojeando las páginas, María José González encontró un anuncio que le cambió la vida. Implicaba un grado de colaboración con una ONG mucho más que una aportación económica, siempre necesaria, anual. Era convertirse en una madre de chicos con problemas, que no habían visto sus necesidades cubiertas en sus pocos años de vida. Madre sin comillas. “No sabía cuanto tiempo iba a estar”, reconoce María José. Estuvo 17 años en Aldeas Infantiles SOS, en las instalaciones que tiene la ONG en Tenerife. “Tienes que contar con que los niños te acepten. No es un trabajo, es una forma de vida”, dice orgullosa.

Seguridad y cariño. Esas eran las dos premisas para atender a los pequeños. Muchos, en su mayoría hermanos, llegaban con la autoestima por los suelos, con miedo. Como Javi. Él y su hermano acabaron en la aldea de Cuenca. Sus padres no podían cubrir sus necesidades. A Javi, con 22 años, todavía se le quiebra un poco la voz al recordarlo. Solo tenía diez años cuando se fue con su hermano (de once) hacia su nuevo hogar. “Es duro. Me habían explicado cómo era pero yo creía que era mentira. Llegamos allí y nos hicieron una fiesta. Los niños nos enseñaron la habitación. Vimos que teníamos un regalo que se hace de bienvenida. Se hizo de todo para que estuviéramos cómodos”, relata.

A su padre le costó aceptarlo. “Estaba un poco herido en el orgullo porque no podía atender a sus hijos”, señala. “Pero, después, vio que estábamos bien y que no había sido un error ir allí”, dice este estudiante de Derecho en la Universidad de Granada. “Sorprendería ver cómo llegan algunos niños. Y te sorprendería cómo en unos meses cambian. Y eso es gratificante. Quieren que les escuchemos y que les apoyemos para cuando tomen sus decisiones”, añade María José, que ha tenido a 17 jóvenes a su cargo.

Chavales que ya han comenzado a vivir sus vidas adultas. “Somos una gran familia”, dice. Mantiene el contacto con “todos” y el WhatsApp se ha convertido en la herramienta principal de comunicación entre ellos. “Me han mandado muchos mensajes de apoyo”, señala. Pero la lucha por salvaguardar a los más pequeños no termina. Aldeas Infantiles SOS asegura que más de 300.000 niños están en riesgo de perder el cuidado parental en España. Y es una cifra “conservadora”, como dice el presidente de la ONG Pedro Puig porque no hay datos oficiales en España. “Cómo vas a hacer un plan realista si no sabes de cuántos niños en riesgo hay”, se pregunta Puig con motivo de la celebración hoy del Día Mundial de los Niños. “A día de hoy sabemos que hay 42.638 niños que han perdido el cuidado parental y viven bajo una medida de protección en España, ya sea de acogimiento residencial o familiar”, aclara. Pero necesitan más datos.

“Los niños son los sufridores silenciosos de la crisis”, indica el presidente de la ONG. La desestructuración familiar, la existencia de violencia entre los padres, el consumo de drogas, la paternidad temprana, la ausencia de habilidades parentales o la carencia de redes sociales y familiares sólidas son algunos de los principales factores que pueden incrementar el riesgo de un niño a perder el cuidado de sus padres. Ante estas situaciones, Puig reclama “sensibilidad”. “En los países europeos nos gusta mucho mirar fuera a sociedades empobrecidas y nos cuesta mirar dentro. Parece que no nos lo acabaos de creer, que existen esos datos”, apunta. Y es que las necesidades están más cerca de lo que se piensa.

«Quiero una escuela»

¿Qué desean los niños?. Unicef le ha hecho está pregunta a más de 11.000 jóvenes entre los nueve y los 18 años. Y las mayores preocupaciones de los niños son la violencia, el terrorismo, el acoso escolar y la educación. El 65% de los niños de los países encuestados están preocupados por el terrorismo y la educación, y al 40% les inquieta el trato que se profesa a las personas refugiadas e inmigrantes. Además, los niños de todos los países en los que se ha realizado la encuesta coinciden en que los líderes mundiales deberían abordar y dar soluciones a temas como el terrorismo, la falta de acceso a la educación y la pobreza. “Es esencial que escuchemos con atención a los niños y que sus opiniones formen parte de las políticas que les afectan”, afirma Carmelo Angulo, presidente de Unicef Comité Español.

Además, la organización de Naciones Unidas recuerda en esta fecha tan señalada que cada año mueren 5,6 millones de niños al año por causas que se pueden prevenir; 535 millones de niños viven en países afectados por emergencias (como conflictos o desastres naturales) y 264 millones de niños y adolescentes no van a la escuela.

Fotos

Vídeos