Operar un tumor cerebral con la voz y los gestos

Operar un tumor cerebral con la voz y los gestos

Los quirófanos de la Clínica Universidad de Navarra incorporan tres equipos que responden a 20 comandos diferentes

Daniel Roldán
DANIEL ROLDÁNMadrid

Hablar a un robot para que obedezca con una previsión milimétrica o colocarse una pulsera en la muñeca y que un brazo automatizado realice el mismo gesto que el usuario parecían avances de película de ciencia ficción, pero se han convertido en una realidad. La Clínica Universidad de Navarra (CUN) -tanto en Pamplona como en Madrid- cuenta con esta tecnología creada por la empresa española TedCas en dos tipos de quirófanos: uno dotado de resonancia magnética (RM) intraoperatoria, especialmente indicado para neurocirugía, y otro, en dos híbridos (equipados de imagen diagnóstica en tiempo real). Se trata de un sistema conectado por USB al navegador del quirófano que responde a las órdenes emitidas por el cirujano durante la intervención. Es un «significativo avance que facilita las labores del cirujano y agiliza las tareas quirúrgicas», indica el doctor Ricardo Díez Valle, especialista en Neurocirugía y coordinador del Área de Tumores Cerebrales de la CUN.

El primero se instaló en el quirófano con RM intraoperatoria a principios del mes de julio de 2017 y ya se ha probado en más de una veintena de neurocirugías. «Un quirófano es un entorno en el que se tienen que controlar múltiples acciones y existen distintas fuentes de información que a veces no se utilizan en su totalidad por la dificultad de acceder a todo. El cirujano, una vez que se lava las manos, ya no puede tocar nada más fuera del campo quirúrgico. Pero con la voz, puede acceder a muchas más funciones», explica el doctor Díez.

Evitar el contacto directo permite al cirujano contar con toda la información sin alejarse del paciente, previniendo al mismo tiempo cualquier tipo de infección. Asimismo, disponer del control por voz y gestos le permite una mayor precisión en el área que está operando. El especialista puede solicitar una imagen más ampliada del campo o visualizar distintas secuencias de RM, de PET o las imágenes de las áreas funcionales vecinas a un tumor. «Es una herramienta muy útil para controlar el navegador quirúrgico. Lo utilizamos sobre todo en los casos de tumores cerebrales más complejos, en los que hay que manejar mucha información en el navegador», afirma.

Por su parte, el responsable de la Unidad de Radiología Vascular e Intervencionista de la Clínica, el doctor Ignacio Bilbao, afirma que este dispositivo de manejo por gestos ofrece «mucha eficacia y seguridad» al cirujano en sus intervenciones quirúrgicas. «Con un brazalete tus gestos pueden interactuar con la máquina y transmitir órdenes precisas como buscar información anterior del paciente, avanzar una escena, añadir una máscara, etc.», apunta el especialista. «Puedes estar haciendo tu trabajo y sin apartar la mirada puedes activar un comando que tú misma previamente has diseñado y, en ese momento tienes la información del navegador al instante», añade la doctora Sonia Tejada, especialista del Departamento de Neurocirugía.

El sistema funciona mediante comandos definidos por el cirujano según sus preferencias y necesidades, lo que facilita que el facultativo los pueda aprender de antemano. Unas órdenes que se ven reforzadas por una pulsera que emite los gestos del cirujano ante los que responde el sistema. Dos modalidades que pueden usarse complementariamente o de forma independiente. Normalmente son peticiones sencillas como 'acercar zoom' o 'congelar', pero pueden ejecutar incluso secuencias de comandos con sólo una sencilla orden. El uso y la mejora de este equipamiento conllevan el aumento de sus funciones.

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