¿Cuál es la diferencia entre un paro cardíaco, un ataque al corazón y un infarto cerebral?

Un paciente se realiza una ecografía con un ecocardiógrafo tridimensional / JJ Guillen / EFE

Conocer los síntomas de estas enfermedades puede salvar vidas

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Como dice la canción, tres son las cosas que hay en la vida, y una de ellas es la salud. A todos nos importa estar sanos y, por ello, es importante que conozcamos los síntomas de enfermedades graves que cualquiera podríamos sufrir, para saber actuar en con rapidez. No es lo mismo un paro cardíaco que un ataque al corazón o un infarto cerebral, y la manera de prevenirlos también es distinta.

Paro cardíaco

Un paro cardíaco es un fallo del sistema eléctrico del corazón. Sucede cuando los músculos del corazón dejan de bombear de manera inesperada, debido a un mal funcionamiento del órgano. En algunos casos, el paro cardíaco puede desencadenar en una arritmia (latidos cardíacos irregulares) o incluso en la denominada “muerte súbita cardíaca”, que es el fallecimiento inesperado, una hora después del comienzo de los síntomas, provocado por la falta del suministro de oxígeno al cerebro causando la muerte celular.

Los síntomas que distinguen un paro cardíaco son los jadeos, la falta de aliento y la falta de respuesta. Son más propensas a sufrirlo las personas con enfermedad coronaria mayores de 35 años, pero también el tabaco, el estrés, la obesidad y los antecedentes familiares representan factores de riesgo.

Ataque al corazón

Un ataque al corazón es un fallo del suministro de sangre al corazón. Ocurre cuando una o más cámaras del corazón no obtienen oxígeno debido a la restricción del flujo sanguíneo. Se trata de un bloqueo de una de las arterias que suministran sangre al órgano. Es muy importante tratar con inmediatez el ataque al corazón, porque cuanto más tarde llegue el tratamiento, mayor será el daño. Sin embargo, a diferencia de un paro cardíaco, por lo general, el corazón no deja de latir durante un ataque al corazón.

Normalmente, los síntomas que presentan la enfermedad son una sensación de presión en el pecho, dolor que irradia a los brazos, hombros, parte superior de la espalda y la mandíbula. También es probable sufrir dificultad para respirar, sudores fríos, náuseas y ansiedad. Aunque los síntomas son similares a una crisis de ansiedad, un ataque al corazón puede ser mucho más grave, por lo que conviene tomar algunas medidas para su prevención. Algunos factores de riesgo son el colesterol alto, los antecedentes familiares, la presión arterial alta, la obesidad, el estrés, el estilo de vida sedentario y la mala alimentación.

Infarto cerebral

Un infarto cerebral o Ictus es una interrupción o reducción severa del suministro de sangre al cerebro. Suele estar causado por un coágulo de sangre producido en uno de los vasos sanguíneos que conectan al cerebro, cortando el suministro de sangre al momento. El tratamiento rápido puede ayudar a salvar la vida de la persona que sufre un ictus, así como prevenir las complicaciones que pueden aparecer como la parálisis o la debilidad de un lado del cuerpo.

Los principales síntomas que distinguen un infarto cerebral son: dolor de cabeza severo y repentino sin ningún factor desencadenante conocido, mareos, pérdida de coordinación, confusión, problemas con el habla y entumecimiento de la cara o un lado del cuerpo. Es más probable que lo sufran aquellas personas con antecedentes familiares, o que hayan sufrido previamente un ataque isquémico transitorio (un miniderrame cerebral que aparece y desaparece rápidamente). También son desencadenantes la diabetes, la presión arterial alta, el tabaco, el alcohol y la obesidad.

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