Una bacteria de la gastritis sobrevive en agua potable y residual en la ameba

Una bacteria de la gastritis sobrevive en agua potable y residual en la ameba

Investigadores de la Universitat Politècnica de València (UPV) han estudiado la Helicobacter pylori

EFEValencia

Investigadores de la Universitat Politècnica de València (UPV) han determinado que la Helicobacter pylori, una bacteria causante de gastritis, úlcera péptica y relacionada con el cáncer gástrico, sobrevive en las aguas potables y residuales a través de las amebas de vida libre (FLA).

Para realizar esta investigación, los investigadores del grupo de Química y Microbiología del Agua del Instituto de Ingeniería del Agua y Medio Ambiente y del Centro Avanzado de Microbiología de Alimentos ha empleado varias técnicas de detección con las que se han analizado cien muestras.

La Helicobacter pylori es una bacteria productora de gastritis, úlcera péptica y relacionada directamente con el cáncer gástrico, que supone la tercera causa mundial de muerte por cáncer, según han informado a EFE fuentes de la UPV.

El estudio ha demostrado que esta bacteria sobrevive en el agua potable y aguas residuales, a través de las amebas de vida libre, incluso después de un tratamiento de desinfección.

Esta es la principal conclusión del artículo "Detection of viable Helicobacter pylori inside free-living amoebae in wastewater and drinking water samples from Eastern Spain", elaborado por Laura Moreno-Mesoreno y Yolanda Moreno y que ha sido publicado en la revista científica Environmental Microbiology.

El estudio, que forma parte del proyecto "HELICOFOOD" del Ministerio de Economía y Competitividad, busca conocer cómo la bacteria H. pylori es capaz de llegar a los seres humanos a través del consumo de agua contaminada o verduras regadas con esta agua, según explica la investigadora Laura Moreno-Mesonero.

La Helicobacter pylori es uno de los patógenos acuáticos emergentes "más preocupantes", según Moreno-Mesonero, pues aunque se había sugerido que podría sobrevivir en el agua dentro de las FLA, "nadie había estudiado hasta estos momentos esta relación en el ambiente".

"Nuestra investigación corrobora la hipótesis de que las FLA podrían desempeñar un papel importante en la transmisión de H. pylori a seres humanos", asegura.

En la investigación se han recolectado cien muestras -69 procedentes de aguas residuales y 31 de aguas potables- entre febrero de 2013 y julio de 2016.

Para detectar exclusivamente la bacteria en el interior de las amebas se han empleado unas técnicas, desarrolladas previamente por los mismos investigadores, que demuestran que éstas ofrecen cierta protección a la bacteria frente a los tratamientos de desinfección.

"En primer lugar, filtramos el agua y pusimos a incubar ese filtro, donde observamos las amebas y realizamos el tratamiento de desinfección con hipoclorito de sodio con la intención de eliminar todas las bacterias que quedaran en el exterior de las amebas", explica la investigadora valenciana.

Tras un ensayo con técnicas moleculares (PMA-qPCR, DVC-FISH y cultivo), se detectó la presencia de H. pylori viable procedente del interior de las amebas, "lo que significa que sobrevive incluso después de la desinfección".

Concretamente, los resultados determinan que las amebas de vida libre están presentes en el 38,7 % del agua potable y en el 79,7 % de las muestras de aguas residuales.

La bacteria H. pylori, aunque se admite que se puede transmitir por vía fecal y se ha detectado en heces de pacientes, agua de bebida y vegetales, se ha podido cultivar de estas muestras muy pocas veces.

Esto impide evaluar el riesgo real que su consumo tiene en la incidencia de la infección, a la vez que impide establecer políticas preventivas eficaces.

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