Las Provincias

La diabetes se multiplica en la población infantil

  • Los cambios en el estilo de vida, el sedentarismo y los malos hábitos alimenticios, entre sus posibles causas

  • Su aparición podría ocasionar en el niño insuficiencia renal, pérdida visual, enfermedades cerebrovasculares e infarto de miocardio precoz, entre otras patologías

La OMS estima, en su último Informe sobre diabetes, que la incidencia de esta enfermedad se ha llegado a cuadruplicar en los últimos 30 años y que, aunque no se dispone de estimaciones por separado de la prevalencia de diabetes tipo I y II, ha habido un incremento drástico del número de casos del tipo 2, sobre todo en los niños, relacionado con el incremento de la obesidad infantil. “En España, cuatro de cada 10 niños presenta sobrepeso y hasta uno de cada cuatro tiene obesidad, lo que los convierte en posibles diabéticos”, apunta la doctora Almudena Navarro, especialista en endocrinología pediátrica del Hospital Quirónsalud Valencia

Asimismo, la diabetes tipo I presenta también una mayor incidencia localizada cada vez en edades más tempranas, incluso antes de los cinco años. Como indica la doctora Navarro, “la razón de este aumento no es debida solo a factores genéticos, sino también a ambientales y, aunque no existe una única causa definida, los cambios en el estilo de vida, la tendencia al sedentarismo y los malos hábitos alimentarios serían los factores determinantes”.

El diagnóstico temprano de la diabetes tipo I es muy importante. Basta con una sencilla prueba, denominada glucemia capilar, que el propio pediatra puede realizar en su consulta. “En cuanto a los signos de alarma que deben hacernos pensar que nuestro hijo puede padecer diabetes, nos encontramos con niños que beben mucha agua, realizan más micciones de lo habitual, incluso estando dormidos y, a pesar de comer más, muestran una pérdida de peso significativa”, indica la especialista. La diabetes tipo II da unos síntomas más sutiles en los niños, “aunque hay algún signo que nos puede alertar, como es la acantosis nigricans (coloración marronácea de cuello o axilas)”, explica la doctora, quien añade que “para su confirmación el niño deberá someterse a una analítica”.

Ambos tipos de diabetes pueden incrementar el riesgo de múltiples patologías en los niños, entre las que destacan la insuficiencia renal, la pérdida visual, las enfermedades cerebrovasculares, el infarto de miocardio precoz y las alteraciones neurológicas. “Aunque todo ello se puede retrasar e incluso prevenir con una detección precoz y un tratamiento adecuado”, apunta.

La especialista recomienda implementar hábitos saludables en los niños, como ejercicio físico regular, dieta sana y equilibrada y evitar alimentos procesados, excesivamente grasos.