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Cómo volver para no volver a fumar

Cómo volver para no volver a fumar
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  • El estrés del trabajo, los atascos, las citas con los amigos... El fin de las vacaciones conlleva una serie de rutinas asociadas al cigarrillo que hacen recaer a muchos exfumadores. Así se evitan

Con el fin de las vacaciones, se vuelven a establecer ciertas rutinas que hacen mucho más complicado el seguir sin fumar para aquellos que lo están intentando. Preparar el café, ducharse, escuchar la radio, ir conduciendo al trabajo o ver una serie después de cenar forman parte de la vida cotidiana y, a la vez, son costumbres que muy asentadas y muy vinculadas a un cigarrillo.

El tabaquismo tiene aspectos físicos, mentales y sociales y por eso se asocia también a acciones como fumar mientras se toma el café, se saca de paseo al perro o se conduce de camino al trabajo. Por ejemplo, muchos fumadores encienden el primer pitillo de la jornada escasos minutos después de despertarse, mientras hacen alguna tarea del día a día por lo que las mañanas suponen un verdadero reto para quienes están dejando de fumar y además acaban de regresar de vacaciones.

Para evitarlo, una buena forma es pensar en las consecuencias que conlleva. Por ejemplo, con el primer cigarrillo de la mañana. Cuanto más pronto se fume, más probabilidades de desarrollar cáncer oral o de pulmón existe, según una investigación de la Universidad de Pennsylvania, que publicó la revista ‘Cáncer, Epidemiology, Biomarkers and Prevention’. Los investigadores encontraron que alrededor del 32% de los participantes fumaban a los cinco minutos de despertarse, el 31% lo hacía entre 6 y 30 minutos después, el 18% entre 31 y 60 minutos más tarde, y el 19% fumaba más de una hora después de levantarse .

Hable con su médico

Otro de los consejos para no recaer, quizá el más importante, es que una vez que se ha decidido dejar de fumar, se debe planificar una cita con el médico para que proporcione la información necesaria según el caso concreto y asesore sobre los recursos que pueden ayudar a superar las posibles recaídas.

El abandono definitivo del tabaco se consigue paso a paso. A veces puede agobiar plantearse un objetivo a muy largo plazo, pero si se piensa como un reto de cada día, y el fumador se felicita por cada pequeño objetivo conseguido, mantendrá su motivación a más largo plazo.

El papel del médico influye en el éxito de esta tarea. Se estima que una conversación de entre 2 y 5 minutos con el profesional sanitario duplica las posibilidades de éxito de dejar de fumar de manera definitiva, ya que el profesional sanitario cuenta con la información y recursos necesarios para facilitar el proceso de dejar de fumar y valorar la conveniencia de indicar tratamiento farmacológico en los casos que sea recomendable.