Las Provincias

Un diagnóstico temprano y de precisión para la endometriosis

El doctor Juan Gilabert Estellés, referente en España en esta enfermedad.
El doctor Juan Gilabert Estellés, referente en España en esta enfermedad. / IRENE MARSILLA

En España, unos dos millones de mujeres sufren endometriosis, que es la implantación y crecimiento benigno de tejido endometrial fuera de útero. Algunas no saben que padecen dicha enfermedad ya que sus síntomas se asocian con los dolores de la regla. Sin embargo, existe un porcentaje de mujeres que han visto mermada su calidad de vida debido a sus consecuencias.

Las pacientes rechazan el tratamiento oficial que se le está dando a esta enfermedad al ser considerada benigna, ya que entre sus consecuencias más graves se encuentra el problema de la infertilidad. Tanto el diagnóstico como el tratamiento de esta patología son aún grandes desconocidos para gran parte de ginecólogos. Pese a su alta prevalencia no existen en España muchos servicios médicos especializados en la materia. Uno de ellos trabaja en Valencia. Y está compuesto por los doctores Juan Gilabert Estellés, Juan Gilabert Aguilar y Rita Viñoles. Los tres trabajan juntos en el servicio de endometriosis que se ha formado en Eresa Clinic aprovechando las sinergias que tiene este centro en ser pionero y referente en diagnóstico por imagen.

Juan Gilabert Estellés (Valencia 1974) es un referente en España en esta enfermedad. El ginecólogo, que ya en 2004 recibió el premio extraordinario del Doctorado de la Universidad de Valencia con una tesis dedicada a esta enfermedad, lleva tratadas a más de 7.500 mujeres con esta problemática. Ahora llega a Eresa Clinic donde va a liderar la primera unidad multidisciplinar de la endometriosis en la Comunitat Valenciana.

Gilabert ha trabajado en la creación de la unidad pensando en las pacientes. Mujeres que tienen el dolor como parte de sus vidas: «El problema fundamental es el diagnóstico de la enfermedad que según muchos estudios se demora entre cinco y diez años con lo que las pacientes van de especialista en especialista sin tener un resultado claro», e insiste el facultativo: «Tardamos mucho en dar el diagnóstico.

En ese tiempo, que pueden ser muchos años, la paciente tiene muy mala calidad de vida. El tipo de endometriosis que más se demora es la profunda, mientras que la ovárica, que es la que produce quistes, es la de más fácil pronóstico, pero es la que más repercusión tiene a escala de infertilidad aunque duele menos que la profunda». Para este tipo de pacientes la nueva unidad de endometriosis de Eresa Clinic les puede dar la solución diagnóstica: «La mujer que más dolor tiene es la paciente de endometriosis profunda. Al no verse fácilmente por técnicas de imagen como la ecografía, en la profunda los ginecólogos hemos tardado mucho en aprender a diagnosticarla. Es aquí donde la unión de especialistas en esta enfermedad y expertos en imagen de Eresa Clinic, que nos dan mejor información por nuevas técnicas como puede ser la resonancia con gel u otras de ultrasonografía específicas, nos ayuda mucho a diagnosticar la enfermedad. En la unidad somos los únicos que podemos hacer todo este tipo de pruebas en toda Valencia». Una de las ventajas de esta nueva unidad es la velocidad en el diagnóstico. Si una mujer tiene que esperar años para saber que sufre endometriosis, en la unidad del Dr. Gilabert los plazos se acortan drásticamente: «Nuestra unidad da respuesta a todo esto, primero con especialistas de referencia que sepan de que se trata y sensibles a los problemas y la fortaleza es la respuesta rápida a las pacientes que entran y les ven rápidamente todos los especialistas en un par de semanas podemos tener a una pacientes diagnosticada y dar una solución, algo que sólo podemos aportar nosotros». Y lo más importante para la mujer es que desde la primera visita la calidad de vida mejora: «Eso es fundamental. Se trata que desde el minuto uno se mejore la calidad de vida y descartar otras causas», dice Gilabert.

La Unidad también aporta una rápida respuesta en el tratamiento. Gilabert cuenta con un equipo de médicos de distintas especialidades (ginecología, urología, aparato digestivo, anestesia-unidad del dolor, especialistas en radiología y enfermería) que permiten dar la solución adecuada a cada mujer: «En el tratamiento es fundamental trabajar con un equipo experto, ya que sabemos adecuar el tratamiento médico a cada perfil de paciente. No todos los tratamientos se pueden dar a todas las pacientes. Tenemos que elegir entre las nuevas terapias y los tratamientos existentes a cada perfil de mujer. También durante el tratamiento debemos estar muy pendientes del dolor, por eso para paliarlo, debemos contar con un equipo multidisciplinar, no siendo el ginecólogo el único que paute analgesia y antiinflamatorios, coordinándose por tanto con la Unidad del Dolor y manejando al mismo tiempo la parte hormonal y la del dolor. En Eresa Clinic, al tener especialistas en dolor, damos solución a este pilar básico de analgesia, y también a aportar herramientas para casos refractarios de dolor».

«Y luego tenemos la capacidad de solución quirúrgica para pacientes con enfermedad muy avanzada recidivante que somos capaces de resolver con cirugía para cerrar en el círculo», dice Gilabert que ya ha operado de endometriosis a más de 1.500 mujeres. Gilabert quiere que la Unidad sea de apoyo también para el resto del colectivo de ginecólogos, no sólo de la Comunitat Valenciana sino para cualquier paciente que requiera de los servicios de la Unidad: «El objetivo de la clínica no es ser una esponja, sino que queremos dar un apoyo a las pacientes, pero también dar soporte a otros especialistas que nos pueden enviar a sus pacientes ya que ellos es complicado que puedan tener este equipo multidisciplinar y especializado como el nuestro. Buscamos dar un servicio a médicos que recibirán de nuevo a sus pacientes con un diagnóstico y con unas pautas de actuación». Aunque las mujeres también pueden acudir directamente a la Unidad si notan alguno de los síntomas que relata el Dr. Gilabert: «Pueden venir pacientes con dolor pélvico intenso y cíclico que puede convertirse en continuo, relacionado con el ciclo menstrual o, también, la mujer que tiene múltiples cirugías por endometriosis y que persisten los síntomas».

«No quiero que nadie pase por lo que yo pasé»

«Yo sufrí la invisibilidad de la enfermedad en la sociedad, en los profesionales e incluso en mi familia. Y me prometí que nadie, mientras que yo pudiera, iba a sentir lo mismo que yo sentí», dice María Antonia Pacheco, presidenta de la Asociación Estatal de Afectadas por la Endometriosis (ADAEC).

Pacheco y sus compañeras luchan por dar visibilidad a la enfermedad y para que se generen unidades multidisciplinares de endometriosis para que las mujeres «dejen de dar bandazos. En la Guía que se hizo desde la Administración se hablaba de la creación de estas unidades pero no se ha producido. La situación es de desesperación total por una dejadez absoluta teniendo en cuenta que es la tercera enfermedad ginecológica por frecuencia», dice la gaditana.

Para María Antonia Pacheco se trata de un grave problema porque aunque se considere como una enfermedad benigna tiene una serie de perjuicios para la mujer que la incapacitan para poder desarrollar una vida normal: «Es benigna porque no te mueres de ella. Pero en la Asociación tenemos casos de vidas destrozadas por la enfermedad, chicas con 38 con colostomía; chicas ingresadas en clínicas de desintoxicación por la adicción a la morfina que toma para soportar los dolores , no es solo que te mueras sino la calidad de vida que te da la enfermedad».

Y sigue : «Un porcentaje alto de las mujeres acaba separándose porque su vida sexual no es placentera es como un dolor que tenemos es importante que la sociedad se conciencie de la problemática. Además, casi el 50% de las pacientes son infértiles porque cada día la maternidad se pospone más y es una enfermedad que llega con los años».