¿Cuánto vale un mechón de pelo de un famoso?

Foto de archivo de Marilyn Monroe./George Barris
Foto de archivo de Marilyn Monroe. / George Barris

51.000 euros por un mechón de Marilyn, 6.900 por uno de Bowie. Para los fans, el cabello de sus ídolos bien vale un dinero

IRMA CUESTA

Si es usted de ese tipo de fan dispuesto a dejarse el sueldo de un año en un mechón de pelo de su estrella favorita, lo tiene relativamente fácil. Es probable que Catawiki, el portal de subastas online especializado en la venta de «objetos singulares», se las arregle para localizarlo y colocarlo en el mercado. Al fin y al cabo, fueron ellos quienes subastaron parte del tupé de Elvis Presley a principios del año pasado.

Cuenta Francisco Álvarez, experto en curiosidades de la compañía, que la subasta de los cabellos del Rey del Rock alcanzó los 1.300 euros, y que fue Homer Gill Gilleland, peluquero personal del relámpago de Memphis, quien previendo que la melena del cantante podría hacerse dinero fue quedándose con pequeños recuerdos cada vez que le tocaba hacerle un retoque. Durante años, el avispado de Gilleland se sacó un sobresueldo vendiendo mechones de quien fue su cliente en una tienda de souvenirs situada frente a Graceland y, según afirman en Catawiki, fue uno de esos lotes capilares el que llegó a manos de la casa de subastas en 2017 por obra y gracia del estilista.

La realidad es que, puestos a hacernos con un recuerdo peludo de nuestro ídolo, los 1.300 euros que se pagaron por el mechón de quien fue uno de los mejores cantantes de la historia, no parece demasiado. Especialmente cuando, también el año pasado, Catawiki subastó los mechones de pelo de los cuatro miembros de The Beatles y acabaron vendiéndose por 9.700 euros, cuatro veces el valor inicialmente estimado.

Por unos pelillos del tupé de Elvis Presley se pagaron 1.300 euros

No es solo que dos de los cuatro músicos sigan vivos (curiosamente el más barato fue el de John Lennon) y, por lo tanto, es de imaginar que sigan produciendo ese filamento delgado y flexible que desarrollamos en la piel la mayor parte de los mamíferos... es que, encima, cada mechón anda ahora por su lado.

El de Paul McCartney fue vendido en 2.700 euros y hoy está en manos de un postor australiano, los pelos de George Harrison y Ringo Starr alcanzaron los 2.600 cada lote y se fueron para Francia, y el de John Lennon, que se vendió por 1.600, ahora lo atesora un austriaco. El experto en el cuarteto de Liverpool de la casa de subastas, Denny Hoekstra, da detalles sobre la mercancía: «El lote alcanzó casi los 10.000 euros porque eran un recuerdo muy especial de la mítica banda. El pelo se cortó el 12 de diciembre de 1964 durante el rodaje de la película 'A hard day's night', y fue recopilado de manera inteligente por uno de los miembros del equipo de maquillaje que comenzó a venderlos a los fans del conjunto musical hasta que el resto de esos mechones llegaron a nosotros».

Acreditar su procedencia

Como uno se imagina que debe ser complicado acreditar que el mechón que uno ha comprado y guarda como oro en paño es de ese tipo importante que nos dicen, desde Catawiki se apresuran a explicar que hay empresas especializadas en acreditar la procedencia del vello en cuestión. «Hay compañías que firman certificados de autenticidad. El caso quizá más llamativo es el del pelo de Napoleón. El 4 de julio de 1817, el médico de Bonaparte le cortó un mechón de su cabello que sería entregado, como muestra de gratitud, al capitán inglés O'Meara, el hombre que protegió al emperador de los franceses en la isla de Santa Elena. El cabello se conservó durante todo este tiempo y en 2015 fue subastado por Catawiki. Solo tenía 4 milímetros de largo y logró un remate en la subasta de 2.400 euros. La trazabilidad estaba perfectamente contrastada», cuenta Francisco Álvarez.

Por mucho que a alguno le pueda parece mucho dinero por unos pelillos que apenas se ven, nada que ver con el dineral que otra compañía sacó en 2016 por dos mechones de la melena rubia de Marilyn Monroe. Quien los había puesto a la venta fue la mayor fan de la actriz, Frieda Hull, que había obtenido esos restos de cabello a través de la peluquera de la estrella. La subasta superó los 51.000 euros.

No tuvo el mismo éxito el de quien fuera uno de sus amigos más íntimos: John Fitzgerald Kennedy, cuyos pelos -obtenidos también por su estilista, Harry Gelbart-, no pasaron de 3.900. Y eso que el peluquero aseguró y se cansó de asegurar que aquel cabello provenía del último corte que se hizo el presidente de los Estados Unidos antes de su asesinato en Dallas.

Una cifra muy escasa si se compara con la de quien aseguran fue su amante, y también con el dinero que sacaron con el cabello de David Bowie después de que un empleado del museo de cera londinense Madame Tussauds arramplara con unos cuantos mechones del cantante. Al final, el pelo del artista anda por ahí en manos de uno de sus fans, que soltó nada menos que 6.900 euros por el lote. La idea era venderlo en 3.800, pero la muerte del maestro poco antes de la subasta disparó su precio.

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