Puigdemont 'salchichen'

El 'Baumkuchen' del restaurante Horcher (Madrid). / a. vergara
El 'Baumkuchen' del restaurante Horcher (Madrid). / a. vergara

La avalancha de salchichas no le serán ajenas del todo al 'payés errante'. Porque en su comarca natal hay un superávit de embutidos

ANTONIO VERGARA

Estar ingresado en una prisión no debe ser muy agradable. Y la comida, muy a menudo desconocida si el interno nació en España, un drama cotidiano. Cuando uno se ha criado con 'pa amb tomaca', 'escudella de carn i olla' o 'butifarra amb mongetes', que la primera cena en la cárcel sea 'kochwurst' -salchicha precocinada-, contribuye a que se tambaleen sus principios ideológicos.

Puede que Puigdemont, más conocido como 'el payés errante', reflexione políticamente sobre su quimérico independentismo ante el desfile de sopas de mantequilla con 'klüten', la 'sauerkraut' (repollos blancos) o el 'leberwurst (salchicha de hígado de cerdo).

La avalancha de salchichas no le serán ajenas del todo al 'payés errante'. Porque en su comarca natal hay un superávit de embutidos. Y el índice medio de colesterol es, por tanto, superior al registrado en el Baix Penedés.

De todos modos, la primera noche cenó ragú de ternera, lo mas similar al 'fricandó amb moixernons' impreso en el 'Corpus del Patrimoni Culinari Català', publicado por el 'Institut Català de la Cuina'. Si en la Navidad de 2018 prosiguiera -no es probable- en el penal de Neumünster, él y todos los demás reclusos serían obsequiados con el tradicional y festivo 'Baumkuchen'. Es como un grandioso tronco de abeto, alta arquitectura de 'biscuit glacé' con azul y chocolate.

Néstor Luján se refiere a él (al 'Baumkuchen', no al fugado) como «un retablo pomposo, algo denso, de dulcería». Yo lo he comido sin necesidad de que me encierren en la cárcel de Neumünster. Lo cual demuestra que no es imprescindible que te encierren en la prisión de Neumünster para probar el 'Baumkuchen. En el restaurante Horcher (Madrid) lo tienen en la carta durante todo el año.

Unos llamados Comités de Defensa de la (inexistente) República (catalana, por supuesto), inspirados en los de 1934 -pero hoy sin 'república'-, van fundar el 'Comité de Alimentación de los Camaradas Represaliados' (CACR), una de las ramas del movimiento callejero y populachero.

A tal efecto, han nombrado 'Cap d'Alimentació' a Oriol ('a') 'El Mcdonal's', jefe de la cocina central y de la logística del reparto allá donde sus colegas estuvieren privados de TV3. La tarea de coordinación es muy 'feixuga' (pesada). Y Oriol ha pedido ayuda a Eliseu Climent -embajador sin cartera de los Países Catalanes en Valencia-, 'Escoles Valencianes' (más de lo mismo) y 'Acció Cultural del País Valencià' (más de Climent).

El operativo diseñado por Oriol y sus camaradas no lo mejoraría el Mozo Trapero, otro de los injustamente castigados por el 'Estat Espanyol' y el 'feixisme' en general.

Sabedor Oriol y el CACR de que no podrán distribuir gastronomía de autor a los rehenes del 'Estat', 'els jutges' y el Tercio Gran Capitán de la Legión Española, se ha decidido repartir algunos de los inagotables bocadillos creados por el 'poble valencià'. Además esta cooperación solidaria será muy útil para recuperar la Memoria Histórica de nuestros bocadillos regionales en desuso.

Hemos tenido acceso a un información confidencial del CACR donde varios camareros muy ancianos y ya jubilados han recordado el nombre de varias decenas de bocadillos para enriquecer la dieta de sus compañeros de 'lluita'. Estos 'catalanistas' se han negado a identificarse.

Ejemplos: Para Puigdemont: 'Bocadillo Chupadedos' (pan, beicon, queso cremoso y huevo frito con patatas); para Carmen Forcadell: 'Bocadillo de Pueblo' (pan de pueblo, panceta, patatas fritas, blanco y negro, chorizo); para Oriol Junqueras: 'Bocadillo Abadía de Montserrat' (pan bendito y filete de potro con cebolla y ajos tiernos del Maresme); para Raúl Romeva: 'Bocadillo 'Cosmopolitan' (pan bimbo, salmón ahumado noruego, salsa tártara de bote y espárragos Km. 0); para Jordi Turull: 'Bocadillo Joaquim Rodriguez 'Purito', ciclista ('carquinyolis' con tortilla de patatas y sobrasada mallorquina); para Jordi Sánchez: 'Bocadillo Marta Ferrusola' (lomo a la plancha con pimiento verde italiano, jamón de Joselito y queso de servilleta).

Los destinatarios que aleguen alguna alergia alimentaria deberán comunicarlo al CACR y recibirán otro bocadillo a vuelta de correo.

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