Confunde a un desconocido ebrio con su hijo tras una fiesta de Halloween y lo mete en la cama

Marc Campfield en casa de Juliet Jarvis./Facebook/Juliet Jarvis
Marc Campfield en casa de Juliet Jarvis. / Facebook/Juliet Jarvis

Encontró al joven de madrugada, durmiendo en el suelo bajo un edredón. Debido al maquillaje y la oscuridad no se dio cuenta del error hasta la mañana siguiente

C. BENLLOCH

Imagina que una mañana te levantas y te encuentras con que el joven al que diste una almohada y dejaste dormir en casa la noche anterior no es tu hijo. Esto es exactamente lo que le ocurrió a Juliet Jarvis, una madre británica de 49 años que vive en la localidad de Kingsley Common, en Reino Unido. Compartió su historia a través de Facebook, y como era de esperar, ya se ha convertido en viral.

Juliet encontró al que creyó que era su hijo Stewart durmiendo en el suelo en la planta baja de su casa, tapado con un edredón. Eran las 4:30 de la madrugada, por lo que la luz era escasa. Además, su hijo había salido para divertirse en una fiesta de Halloween, por lo que iba disfrazado y maquillado, así que no sospechó nada. Pensó que habría bebido así que le acercó una almohada, le dio las buenas noches y se fue a dormir.

La sorpresa vino al día siguiente, cuando ella y su marido despertaron y se percataron de error. Y es que el joven que había dormido en su casa no era su hijo Stewart, sino un joven de 29 años llamado Marc Campfield. Marc había entrado en su casa en estado de embriaguez la noche anterior y se había quedado dormido. Debido a la cantidad de maquillaje (su cara estaba pintada como una calavera) y la falta de luz, Juliet confundió a su hijo con un completo desconocido y lo dejó dormir en su casa.

Según recogen medios como 'The Sun' o 'Daily Mail', Juliet reconoció que cuando le dio la almohada y el joven le respondió "Gracias", pensó: "Stewart suena muy educado esta noche". Pero lo achacó a su estado de embriaguez, y se dijo que ya hablaría con su hijo a la mañana siguiente.

Juliet asegura que por la mañana le preguntó si había bebido la noche anterior. "Me respondió que creía que sí, y entonces los tres nos echamos a reír fuertemente". Su marido se ofreció a llevarle a su casa en coche, ubicada a poco más de 6 kilómetros de distancia.

Por su lado, Marc explicó entre risas a los medios que cuando se dio cuenta de la situación intentó tirarse un farol para hacer creer a Juliet y su marido que era amigo de su hijo, pero no lo consiguió. "No podría haberme colado en la casa de un matrimonio más amable que éste", aseguró el joven.

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