La huelga feminista del 8M, en clave política

Camisetas en apoyo a la huelga feminista durante la sesión de control al Gobierno./Paula de las Heras
Camisetas en apoyo a la huelga feminista durante la sesión de control al Gobierno. / Paula de las Heras

Andrea Levy (PP), Inés Arrimadas (Cs) o Cristina Cifuentes ya han confirmado que no apoyarán la iniciativa | Sí secundarán el paro Susana Díaz (PSOE) y las mujeres de Unidos Podemos

Rosario González
ROSARIO GONZÁLEZMadrid

La huelga feminista convocada para el 8 de marzo ha generado una importante división en los principales partidos políticos. La reivindicación no deja lugar a dudas: luchar por una igualdad real entre hombres y mujeres; más aún cuando los últimos estudios inciden en la existencia de una brecha salarial de en torno al 24%. La convocatoria nace de la Coordinadora 8M, que agrupa a decenas de organizaciones feministas, un movimiento que ha tomado tanta fuerza que ha arrastrado a los sindicatos mayoritarios a sumarse, dando cobertura legal a los paros y aumentando el poder de la convocatoria.

La ola reivindicativa también ha cogido desprevenidas a las principales formaciones políticas. El Partido Popular y Ciudadanos ya han mostrado su rechazo a un movimiento que tachan de oportunista y al que acusan de forzar la máquina con el único objetivo de desgastar al Gobierno; mientras que los partidos de izquierdas, especialmente PSOE e IU, se han ido posicionando de manera gradual, con más cautela de la habitual y reflejando división interna sobre la forma de apoyar la convocatoria.

La postura del PP ya se pudo entrever cuando el líder del partido y presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, zanjó con un "no nos metamos ahora en eso" una pregunta sobre la desigualdad salarial entre hombres y mujeres. Una vez convocada oficialmente la huelga, ha sido la vicesecretaria de Estudios y Programas del PP, Andrea Levy, quien ha rechazado secundar los paros porque "no comparte" algunas partes del manifiesto de las promotoras. "Determinados colectivos encadenan dentro de la etiqueta de feminismo otras cosas que no tienen que ver con la brecha salarial, sino con postulados ideológicos", ha argumentado.

Algo similar ha objetado la líder de Ciudadanos en Cataluña, Inés Arrimadas, quien ha mostrado su respeto por la huelga feminista del 8 de marzo pero ha rechazado participar en ella al no estar de acuerdo con que se "mezcle la igualdad con cuestiones ideológicas".

También ha rechazado secundar los paros la presidenta de la Comunidad del Madrid, la 'popular' Cristina Cifuentes, quien quien ha asegurado que hará "huelga a la japonesa", trabajando más de lo habitual "para avanzar en igualdad y disminuir la brecha salarial". "Para hacer huelga hay que tener razones fundadas y no basarse en el puro desgaste político", ha insistido.

«Soy socialista y, como tal, feminista»

La dirección federal de los socialistas tardó en confirmar su respaldo y no dio un paso adelante hasta que se sumaron los sindicatos mayoritarios. Fue entonces cuando el secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, animó a todos los cuadros del partido" y también al resto de formaciones a secundar los paros y aprovechó para anunciar una proposición de ley que contemple sanciones para las empresas que paguen menos a las mujeres por el mismo trabajo.

Ese apoyo moderado del PSOE fue confirmado por la secretaria de Igualdad socialista, Carmen Calvo, que a finales de enero confirmó que se sumarían a la huelga convocada por UGT y CC OO y prevé paros de dos horas. Sin embargo,la presidenta del Gobierno andaluz, Susana Díaz, ha dado un paso más y ha suspendido totalmente la agenda oficial del próximo 8 de marzo para secundar la huelga, un gesto inédito en la Presidencia andaluza."Soy socialista y como tal soy feminista. Creo que quedan muchos techos y barreras que superar", ha argumentado Díaz.

Por su parte, el grupo parlamentario de Unidos Podemos ha anunciado finalmente cuál será su manera de secundar la huelga del 8 de marzo, jornada en la que no hay pleno en el Congreso. Según han explicado, todas las mujeres de la formación -diputadas, trabajadoras y técnicas del grupo confederal- dejarán sus quehaceres durante dos horas. Además, las diputadas donarán a organizaciones feministas la pate de su sueldo correspondiente a la jornada de huelga. Hoy mismo, las parlamentarias han evidenciado su apoyo acudiendo al Congreso con camisetas alusivas en las que se podía leer "Yo voy a la huelga feminista" en varias lenguas del Estado.

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