Milmillonarios sin ver un euro

Como remeros olímpicos que son, participaron en la tradicional regata Oxford-Cambridge en 2010. / ben stanstall

Los gemelos Cameron y Tyler Winklevoss son los primeros megarricos gracias a los bitcoin

ANTONIO CORBILLÓN
Viernes, 8 diciembre 2017, 01:49

Fueron los verdaderos padres (siempre según ellos mismos) de la mayor red social del mundo. Y ahora quieren patrocinar el fin del dinero en efectivo, del que dicen que «tiene los días contados». De Facebook a la moneda virtual, los bitcoin, los hermanos Cameron y Tyler Winklevoss representan el descaro y el arrojo de esos cerebros de las nuevas tecnologías que se han hecho guionistas del destino global de todos. Y, de camino, millonarios a título particular. A sus 36 años, los Winklevoss sacan pecho estos días ante su rival y dueño de su gran obra Facebook, Mark Zuckerberg, al que tienen ganas de demostrarle que su derrota inicial tendrá una segunda edición gracias a la criptomoneda.

Altos, guapos, olímpicos (diploma en remo en Pekín 2008), 'The Winklevii', como llaman en Estados Unidos a estos intercambiables gemelos, son ya los primeros milmillonarios gracias a una modesta inversión en bitcoin. Y su éxito tiene conexión con España, ya que fue en unas vacaciones en Ibiza en 2012 cuando oyeron hablar de una moneda virtual, fuera de los circuitos bancarios, que pretendía poner a las transacciones económicas la misma velocidad que el internet que habían contribuido a crear.

Cameron y Tyler se gastaron once millones de dólares en moneda digital, que en aquel momento cotizaba a unos 120 dólares (poco más de 100 euros). En la tarde de ayer, ese patrón virtual se acercó a los 17.000 dólares, su nueva plusmarca. Eso significa que si vendieran ahora sus acciones tendrían más de 1.700 millones de dólares (1.400 millones de euros).

«Los bitcoin son monedas que funcionan como el correo electrónico»

Pero el éxito todavía les sabrá mejor, ya que los fondos de aquella inversión inicial salieron de la indemnización que les pagó el dueño de Facebook para enterrar el litigio que mantenían. Los tres coincidieron en la Universidad de Harvard con esa generación de brillantes programadores que alumbraron la red que hoy usan más de 2.000 millones de personas en el planeta. Estudiantes de último año, los 'Winklevii' diseñaron un sistema de conexión interno que llamaron Harvard Connection. Para perfeccionarlo, contrataron a un joven compañero y programador llamado Mark Zuckerberg por un sueldo de 300 dólares.

Recuperar lo no ganado

Tal y como contó la película 'La red social' (2010), Zuckerberg vio las posibilidades del invento y patentó la idea. Hoy vale más de 65.000 millones. En 2004, Cameron y Tyler emprendieron acciones judiciales acusando a su aventajado colega de robo. Después de años de litigio, llegaron a un acuerdo por el que el actual dueño del invento les pagó unos 60 millones de euros. Y ha sido con parte de ese dinero con el que la pareja empezó a labrar su propio camino para intentar compensar el 'lucro cesante' que se les escapó en Facebook.

Antes dedicaron unos años a cultivar un físico de dos metros y brazos interminables que les llevó a disputar la final de dobles en remo en la Olimpiada china. Tras varias escaramuzas en mercados virtuales, se les encendió otra vez su elevado cerebro: ¿por qué no creamos nuestra propia oficina de cambio de monedas virtuales? Así nació en 2015 Gemini, que creció a la par que se abría el nuevo mercado. Más de treinta Estados de EE UU le autorizaron a comerciar. Después, Canadá. Y, hace unos meses, abrieron su primera oficina en Gran Bretaña, donde tienen licencia para comerciar también con Ethereum, considerada la heredera de bitcoin.

Su visión de mercado parece elemental. «Los bitcoin son unidades monetarias que funcionan igual que el correo electrónico. A nosotros nos gustaría que el dinero pudiera moverse las 24 horas, los siete días de la semana. Así es como realmente se ve que estas tecnologías tienen el potencial de mejorar la vida de las personas», sostiene Tyler Winklevoss.

Los brillantes gemelos son tan iguales que el director de 'La red social' (David Fincher) se ahorró un actor y le encargó a Armie Hammer que hiciera de los dos. Ahora se presentan como los nuevos descubridores de 'la fiebre del oro digital'. Y no parece preocuparles que grandes gestores de la economía mundial, desde el presidente de la banca JP Morgan a BNP Paris o el Nobel de Economía Joseph Stigliz, avisen de que será «la madre de todas las burbujas» económicas.

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