El lazo de Pep incendia Reino Unido

Pep Guardiola, con el lazo amarillo durante un partido del Manchester City. / ZUMA PRESS
Pep Guardiola, con el lazo amarillo durante un partido del Manchester City. / ZUMA PRESS

El presidente ejecutivo de la federación pide disculpas al pueblo judío por compararlo con la estrella de David, aparte de con la esvástica

AMADOR GÓMEZ

«El lazo amarillo lo llevaré siempre», prometió Pep Guardiola después de que la Federación Inglesa de Fútbol (FA) le abriese un expediente por su «mensaje político» al exhibir el símbolo de protesta contra el encarcelamiento de los secesionistas catalanes. El desafío del técnico del Manchester City, aunque ya no lucirá el lazo durante los partidos, no sólo no deja de generar controversia y reacciones en España cada vez más beligerantes, sino que ha conseguido también incendiar el Reino Unido.

El presidente ejecutivo de la FA, Martin Glenn, ha llegado a comparar el lazo de Guardiola con la estrella de David, la hoz y el martillo, la esvástica nazi o incluso un símbolo del Estado Islámico. Tras su desafortunado símil de ofensa al pueblo judío, el dirigente británico debió pedir ayer disculpas por su referencia al símbolo religioso del judaísmo. El propio Guardiola equiparó recientemente también el lazo amarillo con el rosa de lucha contra el cáncer de mamá o el rojo contra el sida, lo que ha provocado también la repulsa de la opinión pública por mezclar política y salud y recurrir a graves enfermedades para justificar su defensa a los «derechos humanos» de los independentistas presos.

Autoproclamado Guardiola ahora adalid de la libertad y la democracia después de haber jugado en Catar, promocionar su candidatura para el Mundial, y de trabajar en la actualidad con el jeque de los Emiratos Árabes Unidos, el exentrenador del Barça niega cualquier atisbo de hipocresía y de utilizar un doble discurso. «Cada país decide el modo en el que quiere vivir. Si él decide vivir en ese país... es lo que hay», se ha limitado a responder el entrenador catalán cuando se le ha preguntado en Inglaterra por su actitud impostora y por haber dado ya demasiada publicidad a la causa separatista.

El exentrenador del Barça acepta no llevar lazo en los partidos pero lo hará en ruedas de prensa

Ayer, cuando cumplía el plazo para presentar sus alegaciones, Guardiola asumió el cargo de la FA, con lo que aceptó no llevar el lazo durante los encuentros, aunque sí continuará luciéndolo en ruedas de prensa y entrevistas pre-partido. Las críticas a Guardiola también arrecian en España y, en concreto en el mundo del deporte, y LaLiga coincide en repudiar el lazo amarillo. «Me parece mal que siga haciendo gala de ese símbolo. Están en la cárcel por querer hacer una rebelión en este país, no por ir al convento», comentó ayer el presidente de la patronal de clubes, Javier Tebas.

«El lacito amarillo es una manera de seguir prolongando un delirio que sólo esa gente se cree y que el resto padecemos. No espero absolutamente nada de Guardiola. A su ignorancia se le une su orgullo, una mezcla imbatible contra la razón», ha escrito en el diario 'Sur' el exseleccionador nacional de baloncesto, Javier Imbroda sobre el que fuera internacional absoluto por España en 47 ocasiones desde 1992 a 2000. Para Imbroda, «la historia de España, como muchas historias de otros países, está plagada de traidores, desleales y desagradecidos». Guardiola, sin embargo, insiste en su lucha hacia adelante y reclama la puesta en libertad de quienes considera presos políticos, «cuando hay gente que ha robado miles de millones de euros en Cataluña y está fuera de la cárcel». Su denuncia pública llega en este caso demasiado tarde.

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