Don Juan Carlos se suma al 50 cumpleaños de Urdangarin

Esta imagen, del 70 cumpleaños de Don Juan Carlos, no se ha vuelto a repetir en público. / efe
Esta imagen, del 70 cumpleaños de Don Juan Carlos, no se ha vuelto a repetir en público. / efe

Aunque oficialmente no existe relación,viajó a Ginebra para celebrar con Doña Sofía y sus hijas el medio siglo de su yerno

I. CUESTA

Iñaki Urdangarin no puede quejarse de suegros. Cuando todos imaginábamos al cuñado de Felipe VI celebrando su 50 cumpleaños poco menos que en la soledad de su casa de Ginebra, hemos sabido que no solo la Reina emérita -que nunca ha escondido su apoyo a su hija y su yerno-, sino el propio Juan Carlos I se sumaron el lunes a la fiesta. Rompiendo un distanciamiento de años, el Rey emérito viajó a Suiza, acompañado de su hija Elena y sus nietos Froilán y Victoria, para arropar al hombre con el que se casó la Infanta Cristina hace ya 20 años y ha tenido cuatro hijos. Esta es la primera vez que, desde que el escándalo del 'Caso Nóos' arrastró a ambos por los juzgados y dejó al exjugador de balonmano a un paso de la cárcel, se ha visto a Don Juan Carlos protagonizando un gesto de este tipo. Hasta ahora, solo Doña Sofía se había dejado ver en público con su hija, su yerno y sus nietos. Su apoyo, y el de su hermana Elena, ha sido fundamental durante estos años en los que los Urdangarin-Borbón se han visto atrapados en una pesadilla de la que, si se cumplen los pronósticos, aún tardarán mucho en despertar.

Según ha trascendido, el Rey emérito habría llegado a Ginebra a mediodía del lunes con el tiempo justo para acudir a un conocido restaurante del centro de la ciudad en donde los Urdangarin, acompañados de Doña Sofía, le esperaban para celebrar el cumpleaños y, posiblemente, recordar el suyo, festejado hace solo unos días en ausencia de su hija y la familia de ésta. Una cita muy especial, ya que el exduque de Palma está pendiente de que el Tribunal Supremo resuelva el recurso presentado por su abogado después de haber sido condenado a seis años y tres meses de cárcel, y esta podría ser la última vez en mucho tiempo que sopla las velas en libertad. Por si la tensión del momento no fuera suficiente, la Infanta Cristina amaneció ayer en la portada de una revista portuguesa en la que se asegura que está «gravemente enferma». Según la prensa lusa, la hermana del Rey sufriría una depresión grave desde que se destapó el 'caso Nóos' y dos de las personas a las que más quiere, su padre y su hermano, se alejaron de ella.

Sin embargo, todo apunta a que el Rey emérito está dispuesto a acompañar a su hija pequeña en un momento tan complicado, aunque lo haga de forma mucho más discreta que Doña Sofía. Todo lo contrario que el hermano de la Infanta. El Rey zanjó toda relación con el matrimonio Urdangarin cuando se hizo evidente que su cuñado estaba más enredado de lo que debía en el caso de corrupción política que a punto está de llevarle a la cárcel.

Fotos

Vídeos