Gustavo Entrala: «Es necesario diseñar un estilo de vida digital»

Gustavo Entrala: «Es necesario diseñar un estilo de vida digital»

Este experto en innovación digital apuesta porque los padres se integren en las nuevas tecnologias para entender a sus hijos

DANIEL ROLDÁNMadrid

Gustavo Entrala es un experto en tendencias e innovación digital. Su trabajo consiste en "diseñar experiencias digitales" para las marcas, aunque realmente sirve para cualquier institución. Incluso la Santa Sede, a la que Entrala y su equipo asesoró para que Benedicto XVI entrara en las nuevas tecnologías. Adicto al móvil, da charlas en los colegios sobre el mundo digital que avanza a pasos agigantados.

PREGUNTA: Usted habla de innovación como márketing. ¿Es un concepto que las empresas entienden?

RESPUESTA: La innovación se está convirtiendo en una palabra vacía de tanto usarla. No veo que salgan muchos proyectos de innovación en las empresas. Hay una teoría de la innovación que todo el mundo quiere creerse pero la empresa española tiene unos déficits muy importantes.

P-¿Falta convicción?

R-No solo es eso. No hay una cultura de innovación en España, de trabajo en equipo. No estamos formados en este aspecto desde pequeños y hay mucha aversión al riesgo y al fracaso. Está muy estigmatizado el fracaso. Tampoco conocemos la metodología del trabajo en innovación. En España hay poca cultura de colaboración con las universidades para la innovación y no trabajamos la planificación de escenarios, que consiste en ver qué va a pasar en el mundo en cinco o diez años y pensar qué le puede ocurrir a tu producto.

P-No ha mencionado el dinero como un problema.

R-No es un problema de origen. El problema fundamental es la cultura. Mira, hace unos días, Fuji compró Xerox. Era una empresa que vivía de las fotocopias, pero en los setenta tenía un departamento de innovación en Silicon Valley que consiguió hacer ordenadores que tenían ratón y un interfaz gráfico. Xerox tenía una gente en investigación acojonante. Pero ganaban tanto dinero con las fotocopiadoras que nunca se decidieron a lanzar esos productos de modo masivo. Y llegó Steve Jobs. Se lo quedó a cambio de una participación de la empresa en Apple y de ahí nace el Macintosh. Lo convierte en un proyecto comercial. El problema para innovar es que a las empresas les va bien y les cuesta apostar por negocios alternativos. Mira Amazon. Tiene un negocio llamado Amazon Web Services que la mayoría de la gente no conoce. Es una empresa de alojamiento de páginas web y de la publicidad en Amazon, que es más grande que la que genera Twitter. Tienes negocios que no son propios de tu negocio motriz y que te dan beneficios.

P-Da charlas en los colegios sobre internet y su impacto en las casas. ¿Qué inquietan más a los padres?

R-Si las pantallas generan adicción. Les digo que sí porque todo lo que uno quiere lo tiene de inmediato. Hay problemas muy serios en Estados Unidos de autoestima por parte de los adolescentes porque comparan su vida real con la vida supuesta de sus amigos y siempre se ven por debajo. O, por ejemplo, el fenómeno de la adicción que yo he vivido porque he estado muy enganchado al móvil. Esa experiencia mía me ha servido a ayudar y plantearse su propio estilo de vida digital. Porque hay que tener claro que ninguna empresa tecnológica va a arreglar estos problemas. Es necesario diseñar tu propio estilo de vida digital. Si tú estás en Twitter y no quieres ver tanto odio, limita el número de personas a las que sigues y diséñalo en función de tus intereses. Si eres un adolescente de 16 años y estás sufriendo por el uso de Instagram, déjalo por un tiempo. La idea es hacerse un estilo de vida digital que menos daño le hace.

P-¿Es necesario hacerse un chequeo de uno mismo?

R-Fundamental. Y potenciar lo que tiene bueno internet. Nuestro comportamiento genera hábitos. Si ves que tienes una dependencia muy fuerte de determinadas aplicaciones y que no te sienta bien porque te molestan lo que ves, busca otra cosa. Con un chaval es muy difícil decirle ahora corta y empieza con otras cosa. Vamos a reducir otro hábito, vamos a empezar a leer. Pero planteándolo desde un punto de vista positivo.

P-¿Falta más educación en el tratamiento de las nuevas tecnologías?

R-Los padres deben tener tiempo para aprender cosas nuevas en este ámbito. En lugar de convertir eso en una forma de conflicto, hablar con los niños. Es responsabilidad de los padres estar al día, de saber lo que está pasando y de los riesgos que implican. No hablo a nivel de experto, sino conocer qué pasa, qué investigaciones hay sobre el impacto de las redes sociales, por ejemplo.

P-¿Como su papel en el 'bullying'?

R-Se ha traslado a las redes sociales. Y estamos viendo que los jóvenes salen menos de casa porque tienen tan fácil el entretenimiento en casa con YouTube que no necesitan salir a la calle. El año pasado estuve una temporada larga en Silicon Valley y me encontré allí con un colegio donde no usan una pantalla hasta los catorce años. Te dice que los propios creadores de la tecnología son conscientes de lo que se está generando.

P-Usted participó en 2009 en la implantación de las redes sociales en el Vaticano. ¿Cómo fue la experiencia?

R-El Papa es el líder mundial más seguido con 46 millones y está por encima de Donald Trump. Fue curioso. Un amigo mío me mandó una carta de Benedicto XVI en la que se decía que la Iglesia no se comunicaba bien porque no estaba al día en el uso de las tecnologías. Hablé con mis socios y vimos si podemos ayudarles. Escribimos una carta y la mandamos por correo.

P-¿Correo postal?

R-No sabía ni cuánto costaba un sello al Vaticano. Le explicaba el proyecto, cómo lo hacíamos y que empezábamos con una reunión con el consejo durante una semana para diseñar el proyecto. Pasaron cinco meses. Volvía de Talavera de la Reina y un viernes a las 23:30 horas me llaman. 'Caro Entrala, caro Entrala', me dice. Creía que me estaban tomando el pelo. Y era Federico Lombardi, el portavoz de la Santa Sede. Nos pidieron ir a Roma a hacer un seminario de formación. Y esa colaboración ha durado hasta 2016.

P-¿Son duros negociadores?

R-Son muy respetuosos y lentos en la toma de decisiones. Eso hace que eches en falta agilidad. Pero cuando dan el paso lo dan en serio.

P-¿Y el nombre de Pontifex?

R-Un cardenal me dijo un día que habían elegido el nombre en Twitter de Pontifex. Pregunté por qué. El cardenal me contestó que querían que el Papa tenga Twitter hasta que Twitter deje de existir.

P-Como Potus, el presidente de Estados Unidos.

R-Es la misma idea. La Casa Blanca utilizó el mismo modelo cuando el papa Benedicto se retiró que con Trump. El impacto de la Iglesia es mundial y eso es una gozada.

P-¿Cuánta gente trabaja con el Papa en redes sociales?

R-Hay un equipo de cuatro personas de 'social media' que va con el Papa a todos los viajes. En el equipo de Twitter, hay tres personas en la gestión y estrategia y luego hay nueve traductores. En general, unas veinte personas porque también están las cuentas de Instagram y de YouTube. Me da mucha alegría porque ha sido un proceso muy largo pero divertido. El Papa tiene Twitter e Instagram y no pasa nada. Y eso que al principio había mucho miedo. Pero tiene un reto: llegar a los jóvenes. Y si están en las redes, hay que estar.

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