Las Provincias

Los convocantes de la huelga educativa exigen el cese del número dos del ministerio

Aulas vacias en un colegio durante una huelga.
Aulas vacias en un colegio durante una huelga. / R.C.
  • Padres, profesores y alumnos aseguran que Marín no solo no ha hecho nada por evitar el paro sino que lo alienta llamándoles "irresponsables"

Las organizaciones de padres, profesores y alumnos que el próximo jueves, 9 de marzo, tratarán de parar todos los colegios, institutos y universidades españolas sumaron hoy una nueva revindicación a la huelga: la exigencia al Gobierno del cese "inmediato" del secretario de Estado de Educación, Marcial Marín.

Las organizaciones mayoritarias de la red pública han personificado en Marín su absoluta falta de confianza en que el Gobierno, pese a sus afirmaciones, esté dispuesto a sellar con los representantes de la comunidad escolar un pacto de Estado por la educación que entierre la Lomce y revierta los recortes educativos de los últimos seis años.

Muy al contrario, consideran que hoy hay más razones que nunca para la huelga, porque coinciden en que el Ministerio de Educación no solo no ha hecho "ni un solo gesto" para acercarse a la comunidad educativa y abrir una negociación con sus representantes sino que Marín, en un foro organizado en Palma por la patronal de los centros privados, calificó hace dos semanas a los convocantes del paro como "irresponsables" y los desacreditó.

La exigencia de cese del número dos del ministerio fue defendida hoy en rueda de prensa por Ceapa, que reúne a 12.000 asociaciones de padres de la escuela pública; por CC OO, UGT, STE y CGT, que representan a la mayoría sindical del profesorado de la red oficial; y por el Sindicato de Estudiantes, el Frente de Estudiantes y Faest, que son también varias de las organizaciones mayoritarias entre los alumnos. Todos avisaron al titular de la cartera, Íñigo Méndez de Vigo, de que si no destituye a Marín entenderán que está de acuerdo con la parálisis en la búsqueda del acuerdo y las descalificaciones de su subordinado, por lo que la dimisión que pasarán a exigir será la suya.

Todas estas organizaciones, integradas en la Plataforma Estatal en Defensa de la Escuela Pública, retarán el 9 de marzo al Gobierno con la primera huelga general educativa convocada por padres, profesores y alumnos desde hace más de tres años. La anterior convocatoria conjunta fue la que logró parar buena parte de los colegios e institutos del país en octubre de 2013, en un último intento sin éxito de que la mayoría absoluta que tenía entonces el PP no impusiese a la oposición y la comunidad aducativa una ley, la Lomce, que todos rechazaban y rechazan.

El objetivo de la huega, ala que no se han sumado los sindicatos de profesores ANPE y CSIF ni la asocaciación de padres mayoritaria en los centros privados, Concapa, es doble. Por un lado exigen al Gobierno la derogación ya de la Lomce, sin esperar el resultado de un hipotético pacto educativo que no se sabe si será posible ni cuándo; el compromiso por escrito de que no habrá más recortes educativos; y la reversión de los aplicados desde 2012: reducción de 30.000 docentes, triple de interinos, recorte de 9.000 millones en el presupuesto, caída de las ayudas en becas y subida de tasas universitarias, o aumento de las ratios profesor/alumno y de las horas lectivas por docente, entre otras.

En segundo lugar, quieren demostrar su fuerza como toque de atención al Ejecutivo, pero también al resto de partidos, de que no habrá un pacto de Estado real por la educación estable y duradero si se limita a un acuerdo de las fuerzas políticas, si no es negociado también con los representantes de la comunidad educativa y se tienen en cuenta sus exigencias en el acuerdo final.

Los convocantes recuerdan al Gobierno que tras la primera huelga del curso, convocada el 26 de octubre de 2016 solo por Ceapa y Sindicato de Estudiantes, que terminó semanas después con la renuncia del Ejecutivo a las reválidas, le dieron una tregua de cuatro meses -para derogar la Lomce, frenar los recortes y tender la mano al pacto social- que creen que ha desperdiciado. Ahora han decidido volver a la calle. "Avisamos: o cambia el paso o seguiremos", resumió la representante de UGT, Maribel Loranca.

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