Las Provincias

Fernando García-Sala: “No hay niños mal comedores sino niños a los que se les enseña mal a comer”

Fernando García-Sala: “No hay niños mal comedores sino niños a los que se les enseña mal a comer”
  • El reconocido especialista en Pediatría, Premio de Nutrición Infantil en 2004 por la Asociación Española de Pediatría, acudió al colegio británico Caxton College para charlar sobre la importancia de la alimentación infantil

El último estudio publicado hace apenas un mes por la Sociedad Española de Pediatría Extrahospitalaria y Atención Primaria (SEPEAP) sobre los hábitos de las familias españolas en torno a la nutrición infantil revela que tenemos todavía mucho camino por recorrer en este terreno. El 83% de los niños en edad escolar no desayuna correctamente, el 71% come delante de una pantalla, el 79% come menos pescado del recomendado, el 52% consume carne en exceso y el 74% toma chucherías. Con estos datos García-Sala hizo mucho hincapié en la responsabilidad de los padres para que sus hijos crezcan sin problemas de salud a causa de estas costumbres alimentarias inapropiadas.

Estas cifras llaman la atención, sobre todo, cuando descubrimos que el interés por la alimentación en los hijos es crucial para los padres puesto que, tal como explicó el pediatra valenciano, el tercer motivo de consulta pediátrica, tras la tos y la fiebre, es ‘mi hijo come mal’.

“¿Saben que un entorno afectivo mejora las condiciones de crecimiento?” Con esta pregunta retórica García-Sala aseguró que “el amor, y sobre todo la ausencia de estrés en la vida del niño, afecta a su desarrollo físico porque se ha comprobado que el cariño da calorías”. En esta misma línea señaló la importancia que tienen los comedores escolares para que mejoren sus hábitos alimenticios. El encuentro con otros niños es muy sugestivo ya que hace que ese proceso sea natural. “Es muy importante que el niño tenga rutinas diarias para que progresivamente vaya aceptando los alimentos que inicialmente no tolera”, explicó el doctor. Pero sobre todo viene muy bien para que los padres dejen de preguntarles por lo que les apetece comer y se habitúen a comer lo que les corresponde cada día. “Me he preocupado en mirar cómo lo hace Caxton College. Y he de decirles que son un ejemplo de buenas prácticas puesto que sus menús están supervisados por nutricionistas y cuentan con una cocina propia para controlar de manera exhaustiva la dieta de sus alumnos”, recalcó el pediatra.

A lo largo de la conferencia despejó dudas habituales entre los padres, desterró ciertos mitos alimenticios y dio pautas para mejorar la nutrición en términos generales. “Beber más de medio litro diario de leche puede ser contraproducente ya que el exceso de lácteos en la dieta potencia la inhibición en la absorción de hierro y aumenta la probabilidad de que un niño padezca una anemia ferropénica”. Además recordó que “el pescado tiene tantas proteínas como la carne roja o blanca”. Es un error utilizar métodos de distracción, chantaje, recompensa o promesas para que el pequeño coma pero, más grave todavía es que coma a la carta o entre comidas. “Este tipo de conductas deriva en una anorexia simple”, afirmó. Pero, al mismo tiempo que García-Sala se posicionó en favor de una educación alimentaria para que el niño asuma sus obligaciones con las cinco comidas diarias y recordó a los padres que pueden “insistir pero no estresar ya que deben respetar el apetitito de sus hijos”.

Si el niño crece bien y su salud es buena pero come poco, hay que estar tranquilos porque no hay un problema que resolver. “Al desayuno no le damos apenas valor pero realmente aporta entre el 20-25% del valor energético total de la dieta diaria”, aclaró el especialista. Por ello insistió en lo acertado de seguir la pirámide alimentaria junto al consumo de la dieta mediterránea.

Por último, dio un aldabonazo contra la influencia negativa que tanto padres como hijos reciben de la publicidad incorrecta que se emite sobre los alimentos infantiles. De este modo el pediatra insistió en adoptar tres reglas de oro: variación, equilibrio y moderación para, a partir de ahí pautar una buena dieta. Así mismo recomendó que los jóvenes eviten a toda costa el sedentarismo ya que es un mal compañero para la salud. “Antiguamente los juegos giraban en la calle alrededor de la comba y el fútbol donde ningún niño paraba de moverse. Hoy las consolas han revertido esa actividad y vemos cómo nuestros pequeños se pueden pasar horas sentados jugando”, recordó García-Sala. En ese sentido, aconsejó que los niños hagan ejercicio diario de manera obligatoria para evitar problemas serios relacionados con la obesidad o el colesterol.

Toda una lista de deberes para que padres y colegios reciban una orientación profesional apropiada que les permita alimentar a sus hijos y alumnos con métodos acertados y con la seguridad de que están actuando correctamente.