Las Provincias

Se disparan las denuncias de profesores por ciberacoso

Un niño escribe en una pizarra la palabra 'bullying'.
Un niño escribe en una pizarra la palabra 'bullying'. / Archivo
  • La incidencia de este tipo de casos entre los atendidos por el Defensor del Profesor del sindicato Anpe pasó del 9 al 19% en el último curso

  • La ansiedad es el estado anímico predominante entre estos profesionales de la enseñanza (57%), seguida a distancia por la depresión (7%)

La conflictividad general en las aulas españolas ha descendió de forma notable en el curso pasado, según el informe del Defensor del Profesor, que anualmente elabora el sindicato ANPE, mayoritario entre los docentes públicos, pero que también resalta que determinados hostigamientos y persecuciones graves tanto de alumnos como de padres se habrían incrementado de forma notable.

El hecho que el informe destaca como más preocupante es el fuerte aumento de profesores que solicitan ayuda o asesoramiento de este servicio por los casos de ciberacoso a que les someten sus alumnos. El porcentaje de llamadas que denuncia este tipo de hechos se ha duplicado en un solo curso, hasta llegar al 19% de las referidas a problemas con estudiantes. Se trata de situaciones en las que los alumnos graban o fotografían al profesor en clase o en el centro y luego manipulan las imágenes y las cuelgan en redes sociales para vejarlos o insultarlos. ANPE avisa de que no solo se trata de hechos que minan la autoridad del profesor y les crean problemas de salud sino que además pueden convertirse en un delito.

El servicio, que en once años ha ayudado a más de 30.000 profesores, también destaca otros dos hechos. Que se han duplicado las llamadas de docentes que lamentan la proliferación de acusaciones «sin fundamento» de los padres, que acuden, sobre todo en Primaria, a quejarse a la dirección sin hablar del supuesto problema con el profesor, y que no descienden los casos de supuestos acosos y amenazas por parte de los progenitores, que siguen en un preocupante 29%.

También detectaron un aumento de los conflictos entre los docentes con la dirección de los centros y sus propios compañeros, que atribuyen a los recortes educativos, que han traído más horas de trabajo y reducción de plantilla.

La parte positiva es el descenso general de quejas en el servicio y que continúa la progresiva disminución de las agresiones físicas de alumnos y padres a los profesores, ya detectada en ejercicios precedentes, que se ha reducido a porcentajes mínimos.