La custodia de Leben, el primer juicio en España por el futuro de una mascota

La custodia de Leben, el primer juicio en España por el futuro de una mascota

La Justicia debe decidir con quién tendrá vivir el dogo de Burdeos de siete años tras el divorcio de sus amos

ISAAC ASENJOMadrid

España ha celebrado su primer juicio sobre la custodia de una mascota. La Justicia debía decidir con quién deberá vivir Leben, un dogo de Burdeos de siete años, tras el divorcio de sus amos. El pleito, que se ha celebrado este jueves en el Juzgado de Falset (Tarragona), es el primero en España desde que se aprobara la ley que permite modificar el Código Civil para que los animales pasen de ser considerados «bienes muebles» a ser «seres vivos dotados de sensibilidad». Por ahora Leben tendrá que esperar, al igual que sus dueños. Y es que el juez encargado de dirimir este litigio ha alegado un «vacío legal» en la legislación animal y se ha mostrado dispuesto a requerir al poder legislativo que lo corrija., por lo que suspendido la vista.

Que un animal no es una cosa era algo obvio que hasta ahora no figuraba como tal en el Derecho Español. Hasta la fecha perros y gatos - por ejemplo - eran considerados un «bien mueble» más que podía ser embargado a sus dueños como si se tratase de un coche o un piso, incluso ser incluido en herencias sin otra consideración que su valor monetario. Sí, que hubo a quien le quitaron hasta el perro durante la época más dura de la crisis. Pero los tiempos cambian y el régimen jurídico también. Así que el Congreso abrió a finales de año una frontera moral este martes al admitir a trámite una proposición de ley- a propuesta del PP, y con el unanimidad del resto del hemiciclo - para eliminar la cosificación jurídica de los animales y que estos, como «seres vivos dotados de sensibilidad», sean considerados sujetos de derecho.

Tras la admisión en el Congreso la reforma va por el camino en el que se modificará el Código Civil (artículos 90, 94 y 103) y dos leyes, la Ley Hipotecaria y la Ley de Enjuiciamiento Civil y acabar así con la cosificación jurídica de las mascotas. De esta forma se busca que la Ley ampare el derecho de que las mascotas no sean un bien económico que se puedan llevar y sean dotadas de sensibilidad, algo similar a lo que ya han obtenido en Francia (2015) y Portugal (2017).

En cuanto a la modificación de la ley de Enjuiciamiento Civil, implicará que, tras un divorcio, se haga una asignación de custodia de la mascota en la que prime el bienestar del animal, «pudiendo preverse el reparto de los tiempos de disfrute si fuere necesario» - según se cita en la proposición de ley. Así que será un juez quien fije la custodia y el régimen de visitas de las mascotas. Nada de chantajes entre la pareja.

La historia de Leben con sus propietarios se remonta al año 2014, cuando Jonas Amadeo Lucas y su ex mujer acababan de abrir El Hogar, un centro de recuperación de animales en Marçà (Priorat). Este perro fue rescatado de malos tratos en Madrid -incluso fue utilizado en peleas ilegales- y «desde el primer momento vivió conmigo», explica al 'Diari de Tarragona' Jonas.

Hace dos años que ambos decidieron separarse a nivel sentimental y profesional, ya que el primero es el director ejecutivo de la Fundación Dr. med Henrich ProVegan, propietaria de las tierras donde se construyó El Hogar. El hombre se fue a vivir a Andalucía y se llevó consigo a Leben. «Ella dice que el perro es suyo porque es su propietaria, al igual que todos los animales de El Hogar, pero nunca a estado con ella. No está a mi nombre, pero Leben nunca se ha separado de mí y voy a luchar por su custodia. Ella alega que Lebe es su propiedad, pero yo alego que es mi familia», explica Jonas Amaedo Lucas al citado diario catalán.

El denunciado ha apelado este jueves durante el juicio a la reciente reforma del Código Civil español. «Leben es mi familia y siempre ha estado conmigo. Es un ser que siente y no se le puede considerar como una bicicleta», ha defendido.

El abogado de Lucas, José Ángel Susín Díaz, ya informó en su día a la mujer que «la afinidad de Leben con Jonas será considerada fundamental a la hora de dirimir cualquier disputa al respecto». Por último, Lucas recuerda en la entrevista con el periódico catalán que «el juicio decidirá el futuro de mi vida y la de Leben juntos, pero también marcará un importante precedente sobre la custodia de animales cuando se trata de divorcio o separación conflictiva».

Por su parte, el abogado de la denunciante, Pablo Barreneche, consideró que el caso corresponde a un delito leve «de hurto». «Estamos hablando de un ex trabajador que se ha llevado un perro que no estaba a su nombre. Podríamos hablar sobre el concepto patrimonial de los animales, pero la realidad es que nos tenemos que guiar por las leyes que existen hoy en día», ha añadido. «Las leyes dicen que un perro, nos guste o no, está sometido al patrimonio de una persona física o jurídica y, esto, es un hurto», espetó el abogado.

El de Falset «es el primer juicio de muchos, hay muchos animales que conviven en familia», apuntan desde el despacho colaborador de Easyoffer Baluarte Abogados. Una de sus abogadas, Lola García, especialista en derecho Civil, concretamente en guardia y custodia y animales, explica que «la tendencia es que los animales dejen de ser cosas y pasen a ser sujetos de derecho. Con garantías, que se tenga en cuenta el bienestar del animal».

La primera consideración a tener en cuenta tras la reforma es que ante un divorcio la mascota no se podrá repartir como si fuese una mesa o una televisión. Eliminar esa 'cosificación' sobre los animales supone tener que establecer un régimen de guarda y custodia respecto a ellos sin que pese tanto quién figure como su propietario, un concepto que quedará ciertamente obsoleto ya que el ánimo de la Ley es precisamente ese, evitar que sea considerado un objeto más. Al igual que un hijo no tiene dueño, el camino iniciado llevará a medio plazo a que tampoco lo tenga una mascota.

Criterios para otorgar la custodia de una mascota

Actualmente existe el llamado ‘interés del menor’ para proteger a los niños ante divorcios y separaciones. Y es inevitable hacer un paralelismo con los hijos. Por eso el juez es muy probable que tenga en cuenta quién se ha hecho cargo del animal hasta la separación.

Los juzgados también velarán por el bienestar de la mascota al seguir criterios de bienestar, por ejemplo, el tipo de vivienda, el espacio del que dispone, el tiempo libre para atender a sus necesidades, recursos económicos, posibilidad de sacar al animal varias veces al día a la calle

Además, será importante si los ya ex cónyuges tienen hijos a su cargo. «Los menores son los que más conviven con el animal y quien se quede la custodia tiene más posibilidades de llevarse al animal. Forma parte de la familia, no hay que aislarlo» apunta la abogada Lola García.

¿Existirá la custodia compartida para los animales?

Es difícil tener una relación compartida con un animal, por lo que es muy probable que los juzgados se inclinen porque la mascota esté con uno de los dos. Independientemente de quien haya comprado el animal ni a nombre de quien esté. García apunta además a que “se puede haber comprado con dinero ganancial, aunque esté a nombre de uno solo” y a que “no todos los perros se compran, sino que muchos de ellos se adoptan”.

Un 2018 lleno de jurisprudencia

Casos como el del perro de Falset veremos multitud a lo largo del 2018. La mayoría de los colegios de abogados tienen ya previstas jornadas sobre Derecho de animales y muchos letrados quieren ya formarse en este aspecto. Para esta abogada «cada vez hay más sensibilidad a favor de los animales, la sociedad reacciona y el siguiente paso lógico es el legislativo. Ahora se denuncia el maltrato animal y hay mucha jurisprudencia al respecto».

En 2018 se empezará a llenar con jurisprudencia el vacío legal sobre la custodia de los animales domésticos en una disolución del matrimonio.

En este primer juicio se aborda la situación de un perro, pero la norma también afectar al resto de mascotas domésticas. El código penal diferencia el trato hacia animales salvajes y amansados. «A un conejo que encuentras en el bosque le puedes hacer de todo sin castigo, pero uno doméstico está protegido» apunta García, quien defiende el sinsentido de esta norma: «El animal en sí es sujeto de derecho, da igual donde se encuentre. Tenemos que avanzar hacia una protección integral de los animales».

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