Cómo cumplir los propósitos del nuevo año

Cómo cumplir los propósitos del nuevo año

Llega la hora de los retos, que muchas veces quedan en nada. La clave para evitar el fracaso es fijarse propósitos viables y respetar los renovados hábitos al menos 21 días. Afrontar los desafíos en compañía siempre ayuda

EVA NAVARRO

Ha llegado la última noche del año, en la que resulta casi obligatorio hacer tres cosas: tomarse las uvas, interiorizar un balance de lo que nos ha dejado 2017 y marcarse los propósitos de cara al nuevo ejercicio. Puede parecer una tontería, pero os aseguro que uno se siente muy bien cuando, 365 días después, comprueba que lo ha conseguido. Eso sí, es fundamental fijar objetivos realistas y alcanzables, que tampoco es cuestión de terminar agobiándonos.

Hacer deporte, aprender inglés, adelgazar, ahorrar o dejar de fumar son los típicos propósitos que nos hacemos y que generalmente no cumplimos. Pero, ¿por qué? Tampoco son tan difíciles. Existe la teoría, avalada por numerosos coach, psicólogos y médicos, de que para que algo se convierta en un hábito hay que repetirlo durante 21 días seguidos, sin excepción. El primero en lanzarla fue el cirujano plástico Maxwell Maltz en la década de los cincuenta, cuando se dio cuenta de que a sus pacientes les costaba ese tiempo acostumbrarse a los nuevos rasgos de su cara tras una operación o la amputación de una extremidad. A partir de ahí más especialistas intentaron demostrar que esta regla es correcta y hoy en día cientos de programas la utilizan y miles de personas la han puesto en marcha con mayor o menor éxito.

Está claro que cada persona es un mundo, pero son sólo 21 días, así que, ¿por qué no probar? Para hacer la tarea más fácil, te ofrezco algunos consejos que pueden ayudarte a conseguirlo.

Tener a alguien que nos 'obligue' hará que la pereza no pueda con nuestra fuerza de voluntad

Al margen de la meta establecida, siempre será una ayuda ir anotando los resultados. Por ejemplo, en caso de que lo propuesto sea dejar el tabaco, tachar cada día que no has fumado en el calendario te animará a seguir haciéndolo, pues lo verás como un pequeño logro. Esta técnica se utiliza también con los niños pequeños para que dejen de hacerse pis en la cama u olviden el chupete.

Si eres de los que quieren empezar a hacer deporte, lo primero será elegir una modalidad que te guste y se acople a tus tiempos y horarios. Es fundamental no ‘quemarse’ a las primeras de cambio, porque lo más probable es que al día siguiente tengas tantas agujetas que no quieras volver a hacerlo nunca más. Mi consejo es que busques algo que hacer en compañía: pádel con los amigos, clases de yoga, zumba, apuntarse a un club de running…

Tener a alguien que nos ‘obligue’ hará que la pereza no se imponga y la actividad resulte más divertida, pues se convierte en otra forma de socializar. Si no dispones del tiempo necesario, un entrenador personal es una genial opción (cada día más asequible) y además se adecuará a lo que necesitas. Otra táctica es comprometerse con algo y con alguien: aprender a jugar al pádel para apuntarte al torneo del trabajo, correr para participar en la carrera de la falla o del pueblo… A nadie le gusta no cumplir sus promesas.

La misma técnica de apoyarse en otras personas para cumplir los propósitos puede servir si quieres adelgazar o comer de manera saludable. Busca un especialista (de verdad) que te asesore, apúntate a alguna clase de cocina, recoge información fiable… Así con cada uno de tus propósitos. Y sobre todo piensa que eres capaz y que todos ellos te van a ayudar a sentirte mejor. ¿Probamos?

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