«El comportamiento social está presente en formas de vida tan simples como las bacterias»

El neurólogo Antonio Damasio./
El neurólogo Antonio Damasio.

El neurólogo António Damásio reivindica en 'El extraño orden de las cosas' la importancia de los sentimientos y la homeostasis en el desarrollo de la compleja cultura humana, cuyas raíces biológicas se encuentran en el mismo origen de la vida

JOSÉ MANUEL ANDRÉSMadrid

Cuando el neurólogo de origen portugués y afincado en Estados Unidos António Damásio -Lisboa, 1944- decidió dedicar su vida al conocimiento de la mente humana y sus complejas creaciones culturales no podía imaginar que décadas de investigación lo llevarían 3.800 millones de años atrás, hasta esas primitivas formas de vida manifestadas en organismos unicelulares tan sencillos como las primeras bacterias con las que comenzó el milagro de la vida. En ellas se dan ya las más remotas manifestaciones de un comportamiento social al que la aparición de los sistemas nerviosos hace unos 500 millones de años y su posterior desarrollo dotaría de la capacidad de generar proyecciones mentales, sentimientos y consciencia. Precisamente en esos sentimientos y en su combinación con la homeostasis o el conjunto de operaciones que hacen que la vida persista centra Damásio la tesis central de su última obra, 'El extraño orden de las cosas' -Destino-, un tratado rompedor sobre el sentido y origen de aquello que convierte al ser humano en excepcional a pesar de sus profundas raíces biológicas.

Pregunta: ¿Está lo cultural íntimamente ligado a lo emocional?

Respuesta: Sí. Las culturas están íntimamente relacionadas con las emociones y los sentimientos, que a su vez sirven como motores de acción, motivadores y agentes de negociación de todos los procesos culturales.

Usted expone en el libro una idea sorprendente: el comportamiento social se manifiesta ya en las formas de vida más simples.

Así es. El comportamiento social está presente de forma muy manifiesta en formas de vida tan simples como las bacterias. En éstas se plasman aspectos de la organización social que son extremadamente complejos y que permiten la cooperación y también el conflicto.

¿En qué momento del desarrollo humano podemos empezar a hablar de cultura como tal?

Lo mejor es hablar de culturas humanas, que obviamente se tienen que relacionar con los seres humanos, pero antes de eso también hay 'aspectos de cultura' en los insectos sociales, en las aves y en los mamíferos, unos 'aspectos de cultura' que he mencionado previamente en relación con las bacterias. Todo ello nos da idea de una sociedad muy compleja, aunque siempre tendríamos que hablar sobre esto teniendo en cuenta la distinción respecto a la cultura humana, porque en ésta el grado de invención es mucho más importante y se pueden transmitir los instrumentos y las prácticas culturales a través del lenguaje, de los documentos, de las composiciones musicales, de las pinturas, de la arquitectura, etc...

«Antes de las culturas humanas también hay 'aspectos de cultura' en los insectos sociales, en las aves y en los mamíferos»

La homeostasis es uno de los pilares de su obra, ¿en qué consiste y cómo se relaciona con lo emocional?

La homeostasis es un conjunto de imperativos y de regulaciones que mantienen la vida para que pueda continuar y se pueda prolongar y proyectar en el futuro. Es algo que está presente en las bacterias y en cualquier organismo vivo, incluidos nosotros mismos. La gran diferencia es que en el caso de los humanos éstos pueden ser conscientes de los requisitos de la homeostasis, que se manifiestan a través de los sentimientos, por lo que pueden actuar sobre ella según su propia voluntad. Como seres humanos tenemos diferentes niveles de homeostasis: el nivel básico, que es el automático y que por lo tanto no controlamos, y el nivel que se encuentra después de los sentimientos y que nos ayuda a controlar la homeostasis con nuestras propias intenciones.

Usted combina las raíces biológicas de la cultura humana con su excepcionalidad como especie…

Nuestra naturaleza singular surge no solo de nuestra gran complejidad, que es mucho mayor que la de cualquier especie, sino sobre todo porque como seres humanos podemos poner un valor especial en nuestros sentimientos, en nuestro sufrimiento, debido a nuestra gran capacidad de memoria, no solo de aquellas experiencias que ya hemos vivido en el pasado sino de lo que vamos a experimentar en el futuro. Eso es lo que nos hace realmente excepcionales.

«Como seres humanos podemos poner un valor especial en nuestros sentimientos y en nuestro sufrimiento»

¿Es el ser humano moderno un eslabón más de una evolución que sigue su curso?

La respuesta es sí. Es un eslabón más y la gran diferencia es que hasta la fecha la evolución ha continuado su curso de forma automática y ahora la evolución tiene ya las influencias derivadas de aquello que los seres humanos quieren. Para bien y para mal. En muchos casos en sentido positivo pero si existen guerras y destrucción es porque estas son las cosas que los hombres quieren.

En los últimos tiempos, algunos estudios han determinado la capacidad de los bebés para razonar antes de desarrollar la capacidad del habla. ¿Qué opinión tiene usted respecto a la idea general del lenguaje como condicionante de la cultura?

El lenguaje es un complemento muy importante de ideas y de las fuerzas biológicas que nos guían hacia la cultura. Las lenguas son un mecanismo de transmisión que permiten que la riqueza de la cultura se pueda expresar. Hay ciertas complejidades que nunca se podrían haber plasmado y que nunca podrían haber condicionado la cultura si no hubiéramos tenido la capacidad de comunicarnos a través del lenguaje.

Hay ciertas complejidades que nunca podrían haber condicionado la cultura si no hubiéramos tenido la capacidad de comunicarnos a través del lenguaje»

¿Cómo se armonizan conceptos como emoción y razón o mente y cuerpo según su punto de vista?

La emoción, los sentimientos y la razón tienen que trabajar conjuntamente. Muchas emociones y sentimientos son muy razonables. De hecho, si tenemos sentimientos de amor, miedo o ira es porque hay razones detrás de ellos. Por lo tanto, cuando hay un sentimiento detrás hay una razón, pero muchas veces las respuestas que tenemos no son adecuadas para la situación concreta, especialmente ahora que formamos parte de sociedades complicadas. Lo que necesitamos es tratar de desarrollar formas inteligentes de actuar de forma razonable sin destruir la base de los sentimientos propios de nuestra humanidad.

'El extraño orden de las cosas'

Autor
António Damásio
Temática
Ciencia, neurología, biología, mente y lenguaje
Editorial
Destino, colección Imago Mundi
Núimero de páginas
416
Precio
Papel: 21,50 euros I eBook: 12,99 euros

Temas

Libro

Fotos

Vídeos