Cambio de hora invierno 2017: ¿adelantamos o retrasamos el reloj?

Cambio de hora invierno 2017: ¿adelantamos o retrasamos el reloj?

El horario de invierno nos acompañará hasta el último fin de semana de marzo

EFE

El último fin de semana de octubre es el fijado para realizar el cambio de hora de cara a los próximos meses para concluir el horario de verano que volverá en el último fin de semana de marzo. En la madrugada del sábado 28 de octubre al domingo 29 cuando las manecillas del reloj indiquen las 03 horas, volverán a ser las 02 horas. Será, por lo tanto, retrasar la hora de nuestros relojes pese a que los dispositivos digitales cuentan ya con un cambio automático de su hora.

El cambio de hora se produce de acuerdo a la Directiva Comunitaria del Cambio de Hora, que es de obligado cumplimiento con el objetivo de lograr un ahorro energético y el Ministerio de Energía, Turismo y Agenda Digital recuerda que la directiva no prevé la posibilidad de que un Estado miembro no decida aplicar el régimen de la hora de verano.

El cambio de hora empezó a generalizarse a partir de 1974, a partir de la primera crisis del petróleo, cuando algunos países decidieron adelantar el reloj para aprovechar mejor la luz del sol y consumir así menos electricidad en iluminación. Se aplica como directiva desde 1981 y ha sido renovada sucesivamente cada cuatro años.

Si bien, desde la aprobación de la Novena Directiva por el Parlamento Europeo y del Consejo de la Unión en enero de 2001, el cambio se aplica con carácter indefinido. La Directiva está incorporada al ordenamiento jurídico español por Real decreto 236/2002, de 1 de marzo.

Según recuerda el IDAE, el cambio de hora busca el buen funcionamiento de "algunos sectores", no solo el de los transportes y las comunicaciones, sino también otros ramos de la industria, requiere una programación estable a largo plazo.

El cambio de hora se efectúa siempre el último domingo del mes de octubre en el caso del horario de invierno, cuando el reloj se retrasa una hora, y el último domingo del mes de marzo, cuando se adelanta una hora el reloj y comienza el horario de verano.

Sin embargo, el IDAE recuerda que para alcanzar el potencial de ahorro total se debe tener un comportamiento responsable y prescindir de la iluminación artificial cuando no sea necesaria, así como la utilización de tecnologías de ahorro en iluminación por aprovechamiento de la luz natural en edificios del terciario y en industrias.

Por ejemplo, recomienda tecnologías como fotocélulas o sensores de luz que apagan o regulan la iluminación artificial en función de la luz natural aportada a la zona, a través de ventanas o lucernarios.

En todo caso, aconseja a los ciudadanos que contribuyan al ahorro de energía durante todo el año haciendo un uso inteligente de los equipos consumidores (iluminación, calefacción, electrodomésticos, etcétera).

De acuerdo con un estudio de la Comisión Europea, la medida tiene impactos positivos no solo sobre el ahorro energético sino sobre otros sectores como el transporte, las comunicaciones, la seguridad vial, las condiciones de trabajo y los modos de vida, la salud, el turismo o el ocio.

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