La batuta de los Sánchez

David Azagra reside entre Rusia, donde estudió, y Madrid. / R.C.

El hermano pequeño del líder del PSOE ejerce de director de orquesta 'freelance' bajo el apellido de Azagra. Ahora sale a escena al ser contratado «a dedo» por la Diputación socialista de Badajoz

ICÍAR OCHOA DE OLANO

La mismísima reina Sofía sabe de su refrescante talento musical. Hace apenas dos meses, la Fundación Yehudi Menuhin de España (FYME) congregaba en la lustrosa Real Academia de Bellas Artes de San Fernando a la soberana emérita y a numerosos artistas y representantes de centros educativos para conmemorar el centenario del nacimiento del genial director de orquesta estadounidense. Lo hacía con un concierto en dos actos. El segundo incluía el «estreno absoluto», a manos de un joven pianista, de la 'Danza de las Chirimoyas', una pieza escrita en memoria de la patrona de la FYME por un tal David Azagra. Caprichoso destino, ese mismo día, su hermano mayor daba el do de pecho en Extremadura, donde recalaba en su gira de promoción del 'Sí es sí' para recabar apoyos suficientes que le permitieran tumbar a Susana Díaz y erigirse de nuevo en secretario general del PSOE.

La anécdota tiene su aquel ahora que Podemos acaba de denunciar la colocación «a dedo» del hermano de Pedro Sánchez, precisamente en la Diputación socialista de Badajoz, con un contrato como coordinador de actividades de Conservatorios de Música del área de Cultura, Juventud y Bienestar Social. Se trata de una plaza de libre designación a la que concurrían otros diez aspirantes y que, según el partido morado, cubre «un puesto que no existía, con unas bases que no exigían tan siquiera el título de profesor de música, sino que era solo valorable», además de «un tribunal que tampoco existía» y para el que «solo» se valoraba una entrevista personal. La polémica desatada en pleno deshielo entre ambas formaciones para la construcción de un frente común contra el PP de Rajoy ha caído en Ferraz como una granada.

Retratado en su día por algunos medios como uno de los directores de orquesta españoles «con más prestigio en el extranjero», lo cierto es que uno de sus colegas con más y mejor reputación proba da en el panorama internacional confesaba ayer a este periódico haber tenido que acudir a internet para averiguar de quién se trataba. Azagra, el apellido artístico de David Sánchez Pérez-Castejón, es el segundo y último hijo de un familia acomodada del barrio madrileño de Tetuán. Él, presidente y socio de una compañía dedicada al embalaje industrial; y ella, abogada, procuraron una rica y onerosa preparación académica a sus descendientes. En especial, al benjamín (1970), solo dos años más joven que el político, y cuya trayectoria revela una personalidad versátil, si no desconcertante.

Encargo de Nacho Duato

Mientras Pedro aprendía a driblar en la cancha de baloncesto, David se sintió irresistiblemente atraído por el judo. Y se le dio más que bien. Con solo cuatro años participó en sus primeros campeonatos y en 1988, con catorce, se proclamó subcampeón de España y entró en el equipo nacional de judo. Si sus dotes para el deporte afloraron con sorprendente precocidad, las musicales tardarían toda una licenciatura en Empresariales y Economía en hacerlo, título que, por cierto, ostentan también su padre y su hermano. Él sería el único en estudiarla en la Universidad de Comillas (ICADE) -uno de los centros privados más caros de España- y en culminar el Bachillerato en el colegio jesuita de Cheverus, en Maine (Estados Unidos). Lo que se dice el currículo de un 'niño bien', por mucho que su hermano se obstine en proyectar un origen raso enfundado en su anacrónica cazadora de cuero marrón.

No sería hasta los veinticuatro cuando el Yehudi Menuhin que palpitaba en su interior salió del armario y David voló a San Petersburgo para graduarse con matrícula de honor en Composición musical y Dirección Operística y de Orquesta en el Conservatorio Estatal, y absorber los conocimientos de Tishchenko y Martynov, dos de los artistas rusos más laureados. El tímido judoka no tardaría en hacerse un hueco en el Teatro Mariinsky como asistente de dirección para después, en 2010, hacerse con las riendas de la dirección artística del Ballet del Teatro Mijáilovsky, ambos en la misma ciudad. Su primera creación le llegaría por encargo de otro español, Nacho Duato, quien le pidió que pusiera melodía al estreno mundial de su nuevo ballet.

Desde entonces, el 'hermano ruso' de Pedro Sánchez ha vivido a caballo entre la antigua Leningrado y el chalé que posee en Torrelodones. Abocado a la dirección de orquesta en la modalidad 'freelance', en estos años ha intentado introducir el repertorio de Manuel de Falla en Japón, fundado la Orquesta Filarmónica de Ciudad de Alcorcón o impulsado un certamen internacional de jóvenes talentos. Alto, corpulento e introvertido, domina el inglés y el italiano, además del ruso, y se maneja en francés y alemán. Cosmopolita, con sólida formación, discreto, sin familia propia y alejado de la convulsa política mientras su hermano no le lanza un SOS estilístico para 'afanarle' un par de camisas blancas, David se prepara ahora para ejecutar Obertura en Badajoz. Parece que en do sostenido.

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