La jefa de policía María Marcos, azote de piratas

María Marcos es la comisaria principal de la UDEV, unidad policial que la Europol ha premiado por su lucha contra las falsificaciones en España./ ÓSCAR CHAMORRO
María Marcos es la comisaria principal de la UDEV, unidad policial que la Europol ha premiado por su lucha contra las falsificaciones en España. / ÓSCAR CHAMORRO

Europol premia a la UDEV por su «exitosa» lucha contra las falsificaciones, un negocio que mueve 407.000 millones en todo el mundo. Su jefa desde hace un mes es María Marcos, una policía zamorana que dejó su huella como comisaria en León

ANTONIO PANIAGUA

Casi todo es susceptible de ser pirateado. Perfumes, ropa, señales televisivas de pago, medicamentos, cedés, películas, cemento, tabaco, móviles, recambios de coche... Por plagiar, se plagian hasta jamones, que las mafias elaboran en la Europa del Este. La falsificación es una actividad tan lucrativa como el tráfico de drogas. Al acarrear penas menos severas, el negocio contra la propiedad intelectual e industrial es tentador para el crimen organizado. Las fuerzas de seguridad europeas miran a España porque la lucha contra este tipo de delitos ha cosechado éxitos llamativos en los tres últimos años.

Tanto es así que la jefa de la Unidad Central de Delincuencia Especializada y Violenta (UDEV), la comisaria de la Policía Nacional María Marcos Salvador, acaba de volver de Amberes (Bélgica) de recoger un premio de la Europol (la agencia de la Unión Europea en materia policial) por los esfuerzos desplegados por su gente en el combate contra la piratería.

Marcos (Villafáfila, Zamora, 1961) insiste hasta la saciedad en que el mérito es del equipo y el premio de toda la unidad. «María es una excelente profesional, siempre va de cara y eso se agradece, aunque puede llegar a ser muy cortante, pero lo que más destacaría de ella es lo mucho que defiende a su gente, es algo extraordinario», cuenta un periodista que 'lidió' con ella en sus años de comisaria provincial de León. Allí le tocó investigar dos casos tan trágicos y mediáticos como el asesinato de la presidenta de la Diputación, Isabel Carrasco, y el de la peregrina estadounidense Denise Thiem, en pleno Camino de Santiago.

Pero no es por eso por lo que ha merecido el reconocimiento de Europol, sino por el trabajo desarrollado por la UDEV en golpes policiales como las operaciones 'Cuarzo' y 'Pinar' -centradas en dos históricos puntos negros de venta de productos falsificados, en el famoso mercado de A Pedra de Vigo y en la Junquera (Girona)-, la operación 'Kulata' contra tres fábricas ilegales de tabaco, y más recientemente la operación 'Rueda', que descubrió la existencia de una trama corrupta en el reparto de los derechos de autor.

Pero vayamos por partes porque el cierre judicial de la mayor parte de los puestos del mercado de A Pedra supuso un colosal antes y después en la lucha contra la piratería: acabó con la sensación de impunidad que tenían muchas bandas, y ayudó a lavar la imagen de España como paraíso del artículo engañoso e ilegal. De hecho, el mercado, uno de los principales reclamos turísticos de Vigo, figuraba en la Notorius Market List, una lista negra internacional de la piratería que elabora una agencia gubernamental de Estados Unidos. Los agentes se incautaron de 24.000 objetos entre ropa, calzado, joyas y tabaco. Marcos recuerda la importancia de combatir las falsificaciones: «Es una actividad que detrae recursos de la economía regulada y que en ocasiones va acompañada del tráfico de personas y la explotación laboral», cuenta en el despacho del complejo madrileño de Canillas, presidido por una bandera de España, junto al retrato del Rey, y 'endulzado' por un tarro de vidrio con gominolas.

Europol también ha tenido muy en cuenta el trabajo policial contra la facturación que se registraba en la Sociedad General de Autores (SGAE) y que fue desmantelada en la 'operación Rueda'. Las sintonías emitidas en espacios que registraban menos de un 1% de audiencia generaban formidables ingresos a algunos autores. Y eso que era una música que acompañaba la cantinela de echadores de cartas. Policías de otros países han pedido a la UDEV que les detalle cómo funcionaba el engranaje, dado el intrincado sistema recaudatorio que pusieron al descubierto los agentes.

Tres millones de cigarrillos

En el reconocimiento europeo han influido, además, los golpes al contrabando de tabaco. Los policías acabaron en junio del año pasado con tres fábricas clandestinas de producción y empaquetado de cigarrillos. Los jefes del entramado estaban afincados en Bulgaria, país del que procedían la maquinaria, la materia prima y hasta los propios trabajadores. De las plantas radicadas en Toledo, Salamanca y Málaga partía un cargamento enorme que se distribuía por toda España y el extranjero. Las tres manufacturas producían nada menos que tres millones de cigarrillos a la semana. «Se trabajaba a destajo y con sigilo: los pabellones se hallaban insonorizados para no llamar la atención». La UDEV contó entonces con la ayuda de las autoridades búlgaras y del Departamento de Aduanas e Impuestos Especiales de la Agencia Tributaria.

Quien piense que la compra de productos que sortean la ley de propiedad intelectual es un hecho inocuo se llama a engaño. Las falsificaciones mueven en todo el mundo 407.000 millones de euros al año, una cantidad equivalente al PIB de Austria. Suponen además el 2,5% del comercio internacional, según un estudio conjunto de la Oficina de Propiedad Intelectual de la Unión Europea (Euipo) y la OCDE.

7.000 millones de pérdidas

Las falsificaciones no tienen por qué ser burdas imitaciones ni gangas. La Policía se ha incautado de relojes que se vendían en el mercado negro a mil euros la unidad. Las marcas en las que más se fijan los piratas son Nike, Rolex, Adidas, Apple y Samsung. En las Navidades de 2016 el producto pirata que más éxito cosechó fueron los patinetes eléctricos que intentaban remedar la marca Hoverboard.

No falta quien ve en el acto de comprar una prenda en el 'top manta' una expresión de solidaridad. La Asociación para la Defensa de la Marca (Andema) sostiene que los perjuicios económicos son cuantiosos, tanto que calcula en 7.088 millones de euros las pérdidas ocasionadas a las empresas españolas. A ellos se suman 67.000 puestos de trabajo perdidos anualmente, según Andema. Son datos de difícil comprobación, pues todo se desarrolla en el terreno de la economía sumergida.

En la carrera tecnológica por inventar copias que parecen un chollo, los falsificadores sacan ventaja en muchas ocasiones a las fuerzas del orden. Los funcionarios de la UDEV han desbaratado una red de sociedades interpuestas bajo la que se escondían una trama que vendían descodificadores manipulados. Con tales aparatos se podía ver en alta calidad las imágenes de las plataformas Movistar+, Orange y Vodafone. Ese mercado negro dista de estar erradicado. Estimaciones sin contrastar hablan de dos millones de telespectadores que piratean la señal de los canales de pago. «Al descodificador se le instala siempre un software que permite ver la señal que entra de forma legal por otro lado. En la 'operación Fake' conseguimos demostrar que la empresa que distribuía los dispositivos era la misma que había creado el software, el cual se podía descargar de webs piratas. Son negocios muy lucrativos que comportan penas mucho menores que el narcotráfico», aduce la comisaria. Algunos usuarios no sólo pagaron por el aparato, también abonaban cuotas por el servicio. «Si alguien está ganando dinero con este negocio es porque otros lo están perdiendo», subraya María Marcos.

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