Las Provincias

Unidas por un milagro

El doctor Pedro Barri, Victòria Anna Perea, Louise Brown y la doctora Anna Veiga, ayer, en Barcelona. :: Andreu Dalmau / Efe
El doctor Pedro Barri, Victòria Anna Perea, Louise Brown y la doctora Anna Veiga, ayer, en Barcelona. :: Andreu Dalmau / Efe
  • «Llevo con orgullo ser un hito médico», dice la primera bebé probeta española, que se reúne en Barcelona con la pionera mundial

Louise Brown nació en 1978 en Oldham (Inglaterra). Victoria Anna Perea es española y vino al mundo en 1984, hace 32 años, en Barcelona. Aunque viven a miles de kilómetros de distancia y nunca se habían encontrado hasta ayer, sienten que son como de la familia. Algo les une. No es el parentesco, ni algún antepasado lejano, es la incidencia de la ciencia en sus vidas. Brown fue la primera bebé probeta del mundo, mientras que Perea ostenta el título de primera española nacida por la fecundación in vitro. Han pasado ya más de tres décadas desde que ocurrió en España y ambas recibieron ayer el premio Fundación Dexeus Salud de la Mujer, que este año llega a su XIII edición.

Reconocen que el título abruma, aunque con los años ya se han acostumbrado. Eso sí, se consideran «famosas anónimas», pues admiten que llevan una corona de por vida y no han hecho ningún mérito para ganársela, ya que en realidad ellas son la consecuencia de un logro científico que ha permitido a miles de mujeres quedarse embarazadas cuando en otros tiempos y en otras circunstancias hubiera sido imposible.

En el caso de Perea, su madre tenía un problema en las trompas de Falopio que no le permitía quedarse encinta de forma natural. Además, previamente ya había perdido un hijo al final del embarazo, así que decidió acudir a la ciencia. El resultado fue Victoria Anna, un hito médico en la España de los años ochenta, que empezaba a universalizar la sanidad pública. Si su segundo nombre es Anna es porque así se llama la investigadora Anna Veiga, que junto al ginecólogo Pedro Barri, formaron parte del equipo que hizo posible que por primera vez en España naciera un bebé probeta, un calificativo que «cansa» a las protagonistas, pero que portan con la cabeza muy alta. «Llevo con mucho orgullo ser un hito médico», afirma Victoria Anna. «Con los años he entendido mejor lo que represento. Es toda una satisfacción», asevera.

Ellas fueron las primeras, pero ahora el panorama es muy distinto, hasta el punto que una mujer de 64 años puede dar a luz a gemelos en un hospital español, como ocurrió este miércoles.

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