Las Provincias

Aparece un pepino en un cine tras la proyección de 'Cincuenta sombras más oscuras'

Pepino en la sala de cine.
Pepino en la sala de cine. / Facebook
  • La fotografía de la hortaliza recolectada en el patio de butacas ha triunfado en Facebook

Un empleado de un cine en Sídney ha encontrado un pepino en la sala donde se proyectaba 'Cincuenta sombras más oscuras'. La fotografía de la hortaliza recolectada en la 'fila de los mancos' ha triunfado en Facebook, en una hábil estrategia publicitaria que busca compensar las pésimas críticas que ha recibido la secuela de la ya infame 'Cincuenta sombras de Grey'. William Castle, realizador que ha pasado a la posteridad no por la calidad de su obra, sino por las ingeniosas campañas de promoción que orquestaba en su lanzamiento, aplaudiría encantado la artimaña. Consumado 'showman', Castle perpetró en los años 50 unas cuantas películas de terror que han pasado a la historia del cine camp por su imaginación a la hora de promocionarlas. Tan pronto hacía volar esqueletos de plástico por encima de las cabezas del público, como advertía en el póster que cada espectador contaba con un seguro de vida de mil dólares si moría de miedo durante la proyección. En 'The Tingler', lograba gritos de pánico gracias a un motor vibrante colocado bajo cada butaca, que era accionado cuando un gigantesco ciempiés se arrastraba por la pantalla.

Joe Dante homenajeó en la entrañable 'Matineé' a este cineasta con alma de mercachifle, que supo combinar la magia inherente al espectáculo cinematográfico con el desparpajo de un vendedor de alfombras. Castle tendría hoy un campo abonado en la televisión, donde la promoción de los programas se basa en el escándalo, el chascarrillo y el morbo. Valga como ejemplo el proceso de selección del cantante que nos representará en Eurovisión, que ha incluido un corte de mangas al público, un presunto tongo y un conflicto de intereses con una discográfica. Amenazas de muerte en 'Gran Hermano Vip', colaboradores que salen del armario en 'Sálvame' y una gala de los Premios Goya que es noticia por el boicot de una cadena que se debe a sus anunciantes y no a la información. Llegamos a un punto en el que la verdadera creatividad reside en los departamentos de márketing de las cadenas y no en los creadores de contenidos.