Los tres últimos años fueron los más calurosos jamás registrados

Las altas temperaturas castigaron de forma notable la Reserva de Guadalteba (Málaga). /AFP
Las altas temperaturas castigaron de forma notable la Reserva de Guadalteba (Málaga). / AFP

Naciones Unidas confirma que la temperatura media en la superficie de la Tierra superó en 1,1 grados a la de la época preindustrial durante 2017

Daniel Roldán
DANIEL ROLDÁNMadrid

El año pasado cerró una trilogía de pesadilla climática. Por una parte, el presidente de Estados Unidos hacía caso a los negacionistas del cambio climático y anunciaba que el mayor contaminante del planeta junto a China tenía intención de abandonar los Acuerdos de París, el mayor compromiso para intentar frenar el calentamiento del planeta. Por otra parte, la Organización Meteorológica Mundial (OMM) confirmaba lo que los expertos de otras organizaciones iban anunciando en los últimos meses: 2017 se coloca en el podio de los años más calurosos registrados, empatando con 2015. En ambos casos, la temperatura media mundial en superficie aumentó 1,1 grados a la de la era preindustrial -período 1880-1900-. El récord mundial sigue siendo para 2016, con un aumento de 1,2 grados.

La OMM no fue la única organización que alertó de esta subida «excepcional» por culpa del cambio climático durante este trienio. Dos organismos estadounidenses -y dependientes en su presupuesto de la Administración Trump- como la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA, en sus siglas en inglés) y el Instituto Goddard de Estudios Espaciales, dependiente de la NASA, confirmaron el mismo diagnóstico, aunque con alguna décima menos de aumento, y el peligro a largo plazo del cambio climático.

«Diecisiete de los 18 años más calurosos pertenecen al siglo XXI. Este último año, la temperatura del Ártico ha sido especialmente elevada, lo que tendrá repercusiones a largo plazo en los niveles del mar y en las condiciones climáticas de otras regiones», apuntó el secretario general de la OMM, Petteri Taalas. Los océanos ya están sufriendo el exceso de CO2 expulsado a a la atmósfera por el ser humano. El Instituto de Física Atmosférica de China constató que durante el año pasado se batió de nuevo el récord de temperatura de los mares del mundo. Y el quinto año consecutivo.

Sin 'El Niño'

En su análisis anual, la OMM constata que 2017 se metió entre los años más calurosos -los expertos no pueden discernir si es el segundo o el tercero por el margen de error con 2015- sin contar con un fenómeno como 'El Niño', que suele aumentar las temperaturas globales. Es decir, solo los gases de efecto invernadero están detrás del trienio más achicharrante de la historia. En España se batió la marca más alta el pasado 13 de julio: 47,3 grados en Montoro (Córdoba). Atrás quedaron los 47,2 grados que sufrió Murcia en 1994.

La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) recordaba hace unos días que el año pasado había sido «extremadamente cálido» en España, con una temperatura media de 16,2 grados. Supone sumar 1,1 grados al valor medio anual (período de referencia 1981-2010). En comparación a nivel mundial, el aumento fue de 0,46 grados para una media de 14,3 grados. La Aemet constató que fue el año más cálido desde 1965, superando en dos décimas el anterior valor más alto que hasta ahora correspondía a los años 2011, 2014 y 2015.

A pesar de estos aumentos, la agencia de Naciones Unidas, que en marzo emitirá el informe completo sobre la situación meteorológica mundial, recalcó la necesidad de no fijarse solo en las temperaturas. «Solo cuentan una pequeña parte de la historia. El calor en 2017 estuvo acompañado por el clima extremo en muchos países del mundo. Estados Unidos tuvo su año más grave en desastres climáticos, mientras que otros países vieron su desarrollo ralentizado por los ciclones, las inundaciones y la sequía», afirmó Taalas.

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