Las Provincias

«En el mundo de la moda sabemos muy bien cómo vender»

  • Stuart Weitzman Zapatero

A Stuart Weitzman le gusta que, cuando se refieran a él, le presenten como zapatero. Dice que, aunque nunca creyó que dedicaría toda su vida a diseñar y fabricar zapatos, no se arrepiente de haber dado un giro a su existencia cuando la repentina muerte de su padre les colocó a él y a su hermano al frente de la empresa que había creado su familia. «Crecí rodeado de zapatos y siempre despertaron en mí una enorme fascinación. La primera temporada tuve éxito con dos modelos y aquello fue definitivo», cuenta cuando le preguntamos cómo termina un economista calzando a buena parte de las estrellas del planeta, incluida la futura reina de Inglaterra.

Es cuando menos curioso que un americano millonario ponga sus ojos en un tesoro escondido bajo tierra a miles de kilómetros de casa...

Siempre me ha interesado el arte de las cavernas y siempre tuve el sueño de conocer Altamira. Cuando entré en La Garma no lo dudé un instante: me encargaría de ayudar a preservarla y de que se conozca. En el mundo de la moda nos dedicamos a vender, así que sé perfectamente cómo lograr que buena parte del planeta fije en ella sus ojos.

Ha creado una fundación, la ha dotado de una buena cantidad de dinero... ¿cuál es realmente su objetivo?

Primero haremos que, con la ayuda de Mario Testino y Gigi, muchos miles de personas la descubran. Luego buscaremos más apoyos de gente interesada en que su dinero ayude a conservar un patrimonio como éste. Hay que seguir investigando en ella y es posible que no pueda abrirse al público en el futuro; quizá haya que construir una réplica... habrá que ir viendo cómo evolucionan las cosas.

Eso le llevará tiempo, además de dinero...

No estoy dispuesto a llevarme el dinero a la tumba. Tampoco otros muchos americanos a los que conozco con bastante más de lo que necesitamos.

Me han dicho que no ha sido fácil poner en marcha el proyecto...

Los trámites son complicados. Y ha sido algo largo encontrar la manera de hacerlo factible, por cuestiones económicas y administrativas, así que pensamos en que la mejor forma era crear una fundación en España con ese objetivo concreto. Ahora ya está todo resuelto y podemos empezar a trabajar.

¿Qué sintió cuando visitó La Garma?

Fue muy emocionante ver cómo aquellos hombres habían pintado su vida en las paredes, saber que uno de los artistas que lo hicieron fue el mismo de Altamira, que un terremoto preservó durante miles de años la cueva... La verdad es que no quería salir de allí.