Las Provincias

El 'caudillo' de la movida

Tino Casal diseñó muchos de los modelos que se exhiben en el Museo del Traje. :: Alberto ferreras
Tino Casal diseñó muchos de los modelos que se exhiben en el Museo del Traje. :: Alberto ferreras
  • Un exposición celebra la desbordante creatividad y reivindica el talento de Tino Casal 25 años después de su muerte

Con cuatro años garabateaba sin parar. Con seis organizaba teatrillos en familia. Con 14 tenía grupo musical. Con 18 cursaba Bellas Artes y exploraba todas las posibilidades del arte, la música y la desmadrada moda londinense. Con 25 era una figura indiscutible de la movida, su 'caudillo' según el irónico retrato homónimo del dúo Costus, y el indiscutible valedor del 'glam' ibérico. Tino Casal, creador total, dinámico y torrencial, fallecía hace 25 años, pero su legado está más vivo que nunca.

Usó su talento para construir su personaje y los locos y excesivos atavíos que lució como cantante. Cincuenta de sus extravagantes modelos se reúnen en el Museo del Traje que acoge la muestra 'Tino Casal. El arte por exceso'. Es un homenaje al desbordante artista asturiano, José Celestino Casal Álvarez en su DNI, (Tudela Veguín, 1950-Madrid, 1991) que brilló como estrella del pop y fue además pintor, escultor, compositor, productor, diseñador de accesorios, estilista, decorador y escenógrafo.

«Jamás se apeó del personaje», dice Juan Gutiérrez, comisario con Rodrigo de la Fuente de una exposición que cuenta cómo lo construyó. «Fui encontrando mi personaje a medida que me soltaba la melena y me crecía el tacón», dijo el propio artista, que de adolescente impulsó su sueño en grupos como 'Los Archiduques' y 'Los Zafiros Negros', que coqueteó con el 'punk' antes de reinar en el 'glam' y que «vendía una imagen consecuente con su oferta musical».

Pone en valor la desbordante creatividad «de un polifacético y prolífico artista seguramente poco valorado», según Gutiérrez, que lo reivindica a través de sus estridentes atuendos. «Se adelantó a todo y llevó el reto hasta sus últimas consecuencias, cuando muchos participaron de la mascarada como parte inseparable de la cultura de transición», sostiene. «No quiero pecar de presumido, pero a veces he ido demasiado deprisa y ni la industria ni el público me han entendido», dijo el propio Casal.

«Más es más», era el lema de un creador que bebía del arte egipcio y asiático o la estética 'cowboy', que encarnó al dandi extravagante, ecléctico y siempre original de la movida. «Era coqueto, presumido y vendía una imagen consecuente», dice el comisario de este «dandi posmoderno, cruce de Bowie y Sandokán, capaz de convertir un manta zamorana en un atuendo glamuroso».

La muestra reúne casi 200 piezas entre conjuntos, pinturas, complementos, portadas de discos y fotografías del propio Casal. Proceden del legado familiar que custodian Conchita y Maritina, hermanas mayores del creador de 'Embrujada', 'Champú de huevo' o 'Eloise' y para quienes «su mensaje sigue vigente 25 años después de su prematura desaparición».

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