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Una empresa con oficinas en Valencia trabaja para evitar el impacto de un asteroide contra la Tierra

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/ ESA

  • La misión se lanzaría en 2020 contra el sistema binario Didymos

Más de 40 empresas europeas se han unido para trabar sobre distintos aspectos de la Misión de Impacto contra un Asteroide (AIM, por sus siglas en inglés), una misión que se lanzaría contra el sistema binario de asteroides Didymos en 2020, como parte de la primera demostración de un método de defensa planetaria, en conjunto con la nave Prueba de Redireccionamiento de Doble Asteroide (DART) de la NASA.

Así lo ha dado a conocer la Agencia Espacial Europea (ESA), que ha afirmado que la misión que está "más cerca" gracias a la colaboración europea y que los trabajos de definición detallada ya han comenzado debido a que el próximo mes de diciembre se decidirá si se da luz verde a la misión o no.

En este sentido, ha concretado que la misión europea recopilará todos los datos técnicos necesarios para validar los modelos de impacto, al tiempo que la DART se dirigirá al más pequeño de los dos cuerpos, desplegando dos CubeSats para llevar a cabo observaciones complementarias y depositar el micromódulo de aterrizaje Mascot-2 sobre la pequeña luna de Didymos, donde estudiará la estructura profunda de su interior.

Según ha puesto de manifiesto la Agencia Espacial Europea, AIM es una misión que "no puede esperar", ya que Didymos se encuentra en una desenfrenada carrera que terminaría en 2022 al llegar a la Tierra. Por ello, ha subrayado que la industria tiene que trabajar a un "ritmo frenético", en el que, según ha especificado, "más de 40 empresas de quince Estados miembro de la ESA llevan desde 2011 dando forma a una misión rápida e innovadora.

"Las numerosas actividades que se están llevando a cabo refuerzan cada vez más el carácter verdaderamente europeo de la misión. El trabajo de definición detallada ya ha comenzado en la industria, mientras que la decisión sobre la completa ejecución de la misión se tomará en el Consejo de la ESA a nivel ministerial que tendrá lugar el mes que viene. Este es un paso importantísimo para mantener el ritmo de actividad y probar nuevos enfoques que nos permitan implementar la misión con mayor rapidez, al integrar los equipos de la ESA, la industria y la carga útil", ha explicado el responsable de la misión para la ESA, Ian Carnelli.

En este punto, la ESA ha recodado que, en Madrid, el grupo GMV está llevando a cabo pruebas críticas en la cámara de navegación proporcionada por el Instituto Max Planck alemán. Para evaluar el software de navegación basado en imágenes de la misión, GMV está haciendo que la cámara examine imágenes que la sonda Rosetta de la ESA tomó al sobrevolar Lutetia, un asteroide de 100 kilómetros de diámetro, de camino hacia 67P/Churyumov-Gerasimenko.

"No hay dos asteroides iguales y, de hecho, los de Didymos se encuentran demasiado lejos como para que los astrónomos puedan conocer las características precisas de su superficie", ha apuntado el científico del proyecto AIM Michael Kueppers, quien ha añadido que "las imágenes de Rosetta ofrecen una analogía de utilidad para probar la navegación de precisión" que necesitaran para maniobrar alrededor de el objetivo, la luna 'Didymoon', y "enviar el micromódulo Mascot-2 hacia su superficie con una precisión de pocos centímetros por segundo".

Además, Kueppers ha declarado que "la cámara de navegación en cuestión ya se encuentra volando en la misión Dawn de la NASA hacia los asteroides del cinturón principal, y ya ha contribuido a una gran cantidad de descubrimientos científicos".

Los progresos del diseño

Por otro lado, la ESA ha destacado que el equipo también está trabajando con consorcios de investigación que han presentando CubeSats para que viajen a bordo de la AIM, con vistas a la selección final de los proyectos. "Resulta inspirador ver cómo el diseño de la AIM progresa, mientras la NASA continúa colaborando con la Agencia Espacial Europea en la Evaluación del Impacto y Desvío de un Asteroide (AIDA)", ha confesado el director de programas de la Oficina de Coordinación de Defensa Planetaria de la NASA, Lindley Johnson.

Para Johnson, su concepto de colaboración "presenta una ventaja estratégica significativa para ambas agencias espaciales". "Aunque las dos misiones ofrecerían resultados independientes, la colaboración aportará mucho más a los esfuerzos internacionales para reducir las amenazas por impacto de asteroides", ha remachado.

La ESA ha indicado que la presencia en el espacio profundo de la red de la AIM, formada por la nave nodriza, el módulo de aterrizaje y los CubeSats, será una "primicia mundial y sentará las bases de las nuevas arquitecturas de exploración espacial". Del mismo modo, ha apuntado que la AIM también servirá para demostrar" nuevas tecnologías que posibilitarán la navegación autónoma de la nave alrededor del asteroide".

"Esta misión pionera permitirá a las naves que en el futuro recorran el espacio profundo beneficiarse de multitud de demostraciones tecnológicas", ha defendido, para después recordar que el equipo industrial de la AIM está liderado por OHB (Alemania) y formado por QinetiQ Space (Bélgica), GMV (España) que tiene oficinas en la ciudad de Valencia, Antwerp Space (Bélgica), Astronika (Polonia), GMV-PL (Polonia), Spin.Works (Portugal), GMV-PT (Portugal) y GMV-RO (Rumanía).

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