Las Provincias

¿Por qué Baleares no quiere tocar el reloj?

Una puesta de sol en Menorca. :: r. c.
Una puesta de sol en Menorca. :: r. c.
  • En Menorca anochece 45 minutos antes que en Lugo. Allí ven más racional mantener en invierno el horario de verano

En Menorca hacen una broma que a todos resulta familiar pero que retrata perfectamente el complejo de inferioridad de este pueblo. «Nunca salimos en la tele porque el hombre del tiempo siempre nos tapa», explican, medio en broma, medio en serio, para contar que tienen la sensación de no importar a nadie. O, más bien, que nadie se preocupa por ellos. Patricia Font, diputada de Més per Menorca, tiene otra forma de explicarlo. «De nosotros solo se acuerda la gente de junio a septiembre. Somos españoles de tercera o cuarta categoría».

Solo así se entiende que se sientan solos en una lucha quijotesca pero razonada: rebelarse al cambio de hora en el tránsito del sábado al domingo, del 29 al 30 de octubre, cuando a las tres de la madrugada pasarán a ser las dos. Atrasar las manecillas implica que amanecerá más pronto pero también que se hará de noche a una hora, entre las cinco y las cinco y media de la tarde, que consideran que trae mucho más inconvenientes que beneficios.

España, como otros países de Europa, se ajustó el 17 de marzo de 1940 al horario de Berlín. Franco sincronizó su reloj con los de Hitler y Mussolini durante la II Guerra Mundial. También lo hicieron Francia, Reino Unido y Portugal, pero en 1945 británicos y lusos volvieron al huso del meridiano de Greenwich mientras franceses y españoles se mantuvieron. Por eso es la misma hora en Varsovia y en Pontevedra. Aunque estas dos ciudades estén a 2.500 kilómeros de distancia.

Menorca, como el resto de las Islas Baleares, no es Varsovia, pero el 1 de noviembre, tras el cambio, en su capital, Mahón, se pondrá el sol a las 17.40 horas y en Lugo a las 18.25. Cuarenta y cinco minutos de diferencia que desde Més per Menorca ven motivo más que suficiente para pedir que les dejen vivir al mismo ritmo que en Londres.

Més per Menorca ha presentado esta iniciativa en el Parlament balear. Se elevará al Congreso una declaración institucional para mantener en invierno el horario de verano.

Este partido, en realidad, lo que ha hecho ha sido dar soporte parlamentario a una iniciativa de la plataforma Illes amb claror (Islas con claridad) que maneja un lema para no adelantar el ocaso: 'Más luz, más color, más vida'. Y, como una declaración de intenciones, su página web recoge una cita: «Solo la gente que está suficientemente loca cree que puede cambiar el mundo, y es la que realmente lo cambia. Y, al fin y al cabo, todos los locos son racionales».

Su argumento se sostiene en tres columnas: una sanitaria, otra económica y una tercera social y familiar. «No somos tan optimistas de pensar que el Gobierno lo cambiará, pero sí queremos generar un debate social y que el Gobierno tenga en cuenta las particularidades de nuestra geografía. Y esto, en realidad, va entroncado con el debate de la reducción del horario laboral. Estamos pidiendo que haya luz solar cuando niños y adultos acabamos con nuestras obligaciones», advierte la diputada Font.

Rajoy ya lo sugirió

Illes amb claror considera que la luz es fundamental para el estado de ánimo y hasta para la salud, que unas tardes con más sol fomentan, en un lugar de clima suave como las Baleares, estar más activo al aire libre y menos sedentario en casa frente a la televisión. Y que también redundaría en un menor consumo eléctrico y, al apetecer estar más en la calle, un espaldarazo para el pequeño comercio. Además de la vertiente económica del turismo, que estaría menos desestacionalizado. «Se trata de tener un horario lógico, racional y natural para sacar el máximo beneficio a un recurso tan preciado como el sol».

El presidente en funciones, Mariano Rajoy, no debería estar muy lejos de esta postura si se atiende a sus declaraciones del pasado mes de abril, cuando afirmó, durante un mitin del Partido Popular en Sevilla, que quería adoptar el horario de Reino Unido y Portugal para la Península y Baleares para adecuarlo «a las necesidades del país». Si esto sucediera, Canarias retrasaría otra vez una hora pues, igual que sucede con el resto de España, su horario tampoco se correspone al huso en el que se encuentra. Y hace tres años, el ministro de Economía, Luis de Guindos, también mencionó que iba a estudiar las consecuencias del cambio de huso horario para equipararse a los países de su entorno.

El salto no solo atañe a Baleares, en Galicia también se ha debatido al respecto porque en invierno no amanece hasta pasadas las nueve y se acentúa el contraste con la vecina Portugal. Galicia, al menos, siempre sale en los mapas del tiempo.