Las Provincias

Un profeta bajo tierra

Figura decapitada hallada en la antigua fachada de la Catedral de Santiago. :: efe
Figura decapitada hallada en la antigua fachada de la Catedral de Santiago. :: efe
  • Hallan una escultura de la fachada medieval del Pórtico de la Gloria de la Catedral de Santiago enterrada en el siglo XVI

Las obras de restauración que se están llevando a cabo en la torre sur de la Catedral de Santiago han permitido localizar una escultura de la escuela del Maestro Mateo procedente de la fachada medieval del Pórtico de la Gloria, que se encontraba oculta y enterrada en un pequeño habitáculo de la base.

El hallazgo fue anunciado ayer por el director de la Fundación Catedral, Daniel Lorenzo, que destacó que la escultura, de 1,85 metros de alto y que representa probablemente a un profeta, pudo ser depositada en este emplazamiento en el siglo XVI, cuando se desmontó la fachada medieval que cubría entonces el Pórtico de la Gloria. En este lugar fue cubierta de tierra y escombros y ha permanecido perdida hasta ahora.

La pieza es una de las ocho que se conservan de la fachada medieval de la Catedral, aunque tiene la particularidad de ser la única que no ha sido intervenida y, por tanto, conserva la columna a la que estaba adosada. Este elemento la identifica como procedente de la fachada medieval del Pórtico, mientras que la manera de labrar la piedra -especialmente la técnica a la hora de esculpir los pliegues de la ropa- apuntan con seguridad al taller del Maestro Mateo.

La profesora Rocío Sánchez Ameijeiras, una de los expertos que han tenido la posibilidad de analizar la pieza, ha asegurado que se trata de una figura «sorprendente» y que su datación es ligeramente posterior a las esculturas del Pórtico, en torno al año 1.200.

En cuanto a la iconografía, ha destacado que la escultura, una figura masculina, tiene nimbo pero no alas, porta además una cartela de gran tamaño y está descalzo, por lo que cree que podría tratarse de un profeta.

La pieza presenta un buen estado de conservación y está completa a excepción de la cabeza, que falta, dado que era habitual que cuando las figuras se desechaban se les retirase la cabeza y las marcas indican que la ruptura fue mecánica. Fue localizada de forma fortuita mientras se retiraba la tierra y escombros que tapiaban una pequeña sala anexa al Pórtico de la Gloria. El relleno, no obstante, había sido depositado allí hace unos 100 años, según los expertos, aunque la estatua estaría allí con anterioridad.

La escultura, que estaba sobre el pavimento original de la torre, fue dejada allí en un periodo anterior a que se cimentase la torre sur, dado que el muro construido con este propósito hizo más angosta la entrada al pequeño habitáculo y, de hecho, la estatua no cabe a día de hoy por el hueco resultante.

En el suelo de esa misma sala, los investigadores han hallado también una moneda de aspecto medieval que está todavía pendiente de ser catalogada.

La intención de los responsables de la Fundación Catedral es que esta pieza pueda hacer su presentación en sociedad en la exposición sobre el Maestro Mateo que se inaugurará en el Museo del Prado de Madrid el 28 de noviembre.

Por el momento se dispone de ocho esculturas de esta fachada primitiva, tres parejas y dos esculturas individuales, aunque no se descarta que los recintos aún por limpiar puedan deparar nuevas sorpresas.