Las Provincias

Google cancela la deuda de 100.000 euros del niño de Alicante que quería ser 'youtuber'

vídeo

El niño pudo contratar el servicio Adwords sin facilitar su DNI. / Afp

  • El menor contrató por error un servicio de publicidad para intentar ganar dinero subiendo vídeos de su banda musical a la plataforma

  • Desde la multinacional aseguran que no han recibido dinero por parte de este usuario, pero que van a cancelar el saldo pendiente de AdWords

Google ha anunciado que va a proceder a cancelar el saldo pendiente de AdWords -el servicio que ofrece Google para promocionar y posicional los contenidos web- del niño de 12 años que se gastó cerca de 100.000 euros porque quería convertirse en 'youtuber'.

"Hemos analizado este caso y no hemos recibido dinero por parte de este usuario", han explicado este martes desde la compañía, en alusión al menor que, junto a un amigo de 15 años, que abrió una cuenta en AdWords y empezó a gastar dinero hasta alcanzar casi 100.000 euros.

Fuentes de la compañía han explicado que "juntos cometieron el error" ya que querían cobrar por los anuncios que aparecían asociados a sus vídeos de YouTube. "Creían que estaban cobrando, pero eran órdenes de inserción de publicidad en estos vídeos que les estaba costando dinero ya que lo hacían a través de AdWords", han relatado.

Según la versión del menor, su intención era conseguir dinero para comprar instrumentos para su banda de música 'Los salerosos de 'Torrevieja', Alicante. Finalmente, Google ha recordado que "muchos servicios online, incluyendo Google AdWords, tienen restricciones de uso por edad". "Sabemos lo importante que es mantener el entorno de la familia seguro en Internet por eso los padres pueden encontrar información sobre cómo hacerlo en el Centro de Seguridad Familiar de Google", ha zanjado.

Contrato por error

A mediados de agosto y sin que lo supiera ella ni su marido, su hijo y un amigo de 15 años se metieron en el ordenador de su cuarto y decidieron contratar el producto 'AdSense' de Google con la intención de que el navegador incluyera diversa publicidad junto a sus vídeos y, de esta manera, cobrar dinero si lo colgado tenía muchas visitas.

Pero se equivocaron y, por el contrario, los dos menores contrataron en "dos sencillos pasos" y "sin pedir DNI ni edad ni nada aparte de un nombre y una cuenta bancaria" el producto AdWords de Google, que consiste en comprar publicidad para que sus vídeos fueran más vistos, lo cual conlleva unos determinados pagos.

El niño «no tenía ni idea»

La madre ha explicado que están "muy fastidiados" y ha sostenido que su hijo "no tenía ni idea" de lo que hacía, al tiempo que ha denunciado públicamente la facilidad con la que un menor puede formalizar un contrato con Google sin que le soliciten la documentación, ni le preguntaran ni siquiera la edad: "Esto le puede pasar a cualquiera".

"Solo le pidieron una cuenta bancaria y un nombre", ha insistido Quesada, quien ha relatado que, por su edad, su hijo "no es consciente del lío que ha creado" y que, a diferencia de los padres, no está preocupado porque piensa que "no va a pasar nada".

El abogado de la familia, Fernando Fraile, ha señalado a Efe que hasta ahora no han encontrado un interlocutor en Google y que la familia quiere evitar los tribunales y que quiere solucionarlo lo antes posible "y a poder ser si necesidad de ir al juzgado".

Ha señalado que los argumentos de la familia torrevejense son que no puede haber un consentimiento válido en un contrato suscrito por un menor de edad y que el niño "no quería" contratar publicidad alguna sino todo lo contrario, es decir, "recibir dinero por las visitas que pudiera tener".

Los cargos llegaron a la cuenta del niño

Los cargos de Google comenzaron a llegar a la cuenta abierta a nombre del pequeño, que tenía unos 2.000 euros de saldo, a comienzos de septiembre, y al principio no llamaron la atención al ser de 50, 90 y 15 euros.

"Pero llegó un momento en el que se recibió un cargo de 900 y después otro de casi 19.700 euros", que dejó la cuenta al descubierto y provocó que la entidad bancaria diera aviso a los padres. Tras esa cantidad, se recibió el 26 de septiembre otro cargo por unos 78.000 euros, aunque la cuenta ya estaba bloqueada y los recibos anteriores habían sido devueltos.

En un principio, la familia no podía sospechar el origen de los cargos y se pusieron en manos de un amigo informático, Francisco Pacheco, quien les sacó de dudas y les aconsejó dirigirse a un abogado.

"Lo llamativo de este caso es que se facilita en exceso contratar sin comprobar prácticamente nada, ni siquiera de quién se trata", ha relatado el letrado, quien tampoco se explica cómo se ha podido generar esa cifra por gastos de publicidad en menos de un mes.