Las Provincias

En los zapatos de Obama

En los zapatos de Obama
  • El inexperto Parker Sawyers encarna al joven Barack en 'Southside with you',que narra su primera cita con Michelle en el verano de 1989

Desde que el 26 de agosto se estrenó en Estados Unidos 'Southside with you', el biopic basado en la primera cita entre Barack Obama y Michelle Robinson, todo el mundo habla del increíble golpe de suerte que la película ha supuesto para su protagonista. En realidad, al inexperto y casi desconocido intérprete de 32 años le tocó la lotería al nacer: más allá de su talento ante las cámaras, ha sido el físico el que le ha valido su primer papel importante en Hollywood. La genética le dio a Parker Sawyers, si no el mismo rostro -el actor es más guapo que el político-, sí el porte del 44º presidente de Estados Unidos.

Sawyers creció en Indiana, hijo de un profesor y veterano de Vietnam y de la primera mujer teniente de alcalde de la ciudad. Los dos, republicanos. «Sí, pero de los de antes -matiza-. Gracias a mis padres desarrollé un sentido del deber, entendí el valor de ser una persona responsable y la importancia de compartir con la comunidad que te rodea».

Con el título de Filosofía por el Wabash College, una escuela solo para hombres de Crawfordsville, consiguió su primer trabajo como asistente legal de un fiscal republicano y luego como parte del equipo del gobernador en la oficina general del estado de Indiana. Pero la aparición de Obama en la escena política transformó el voto, la ideología y, quizá, el destino de la familia. En 2006, su padre le regaló el libro del entonces senador por Illinois, 'Dreams from my father'. «Lo leí y me dejó alucinado -reconoce-. Es un hombre auténtico, generoso. ¿Cómo podía revelar en aquellas páginas que había fumado marihuana? Soy un verdadero admirador de su manera de ser, pensar y actuar. Aquella biografía me enseñó tanto que me cambió la vida».

27 años de romance

'Southside with you', producida por el cantante John Legend, se presentó en enero en el festival de Sundance y a finales de agosto se estrenó en 800 salas comerciales de Estados Unidos. Y al frente del reparto está Parker Sawyers; el joven que admiraba a su protagonista desde la distancia se mete ahora en sus zapatos y recrea su primera cita con Michelle (Tika Sumpter).

En realidad, aquel encuentro en el verano de 1989 era una reunión de trabajo: ella era su tutora en el despacho de abogados donde él realizaba una pasantía, antes de regresar en otoño a Harvard. «Esto no es una cita», le advierte la joven letrada, muy seria, cuando él va a recogerla a casa en su coche destartalado.

En el filme vemos a Obama fumar marihuana en la universidad y estrenar sus extraordinarias dotes de orador. La 'no cita' se prolonga: la pareja va a ver una exposición en un centro de arte y una película del activista negro Spike Lee. Después, se toman un helado, se besan e inician una historia de amor que ya dura 27 años y es internacionalmente conocida.

Elegante y tranquilo, el actor es la viva imagen del líder norteamericano cuando era joven. Pocos intérpretes con su experiencia -apenas lleva 4 años actuando- se atreverían a encarnar al presidente con tanta soltura. Pero él reconoce que se crece con el reto. «Salté ante la posibilidad de crear un personaje en tres dimensiones, un hombre con una historia a sus espaldas y un futuro por delante. A título personal, necesitaba romper con una oportunidad donde demostrar mis registros; me daba igual que fuera un papel protagonista o un secundario», admite.

Relata con humildad cómo consiguió el papel. «Mandé al director un vídeo imitando a Obama, pero fue un desastre -confiesa-. Tantas veces me habían dicho que me parecía a él que aprendí a imitar su voz, su forma de andar... Mi error fue grabarme caracterizado como el Obama actual, cuando en la película tengo que interpretar a un joven de 28 años».

La equivocación estuvo a punto de dejarle sin el papel, pero Richard Tanne -que, como él, debuta con este largometraje- le dio una nueva oportunidad. «La segunda vez me fije más en los detalles, me olvidé del presidente y le imaginé enamorado -recuerda-. Tanne me pidió que no hiciera una caricatura, pero me dijo que debía mantener dentro de mí al hombre que imitaba». Sawyers pensó entonces en aquel joven afroamericano seguro de sí mismo, recién graduado de Harvard y trabajando en una firma de abogados de Chicago.

El personaje ha sido para él como ganar el 'gordo'. Ya no llama de puerta en puerta a los directores de casting; ahora rechaza ofertas. «No exageremos -replica, modesto a este periódico-. Es cierto que tengo varios títulos por estrenar este año y me reclaman con frecuencia, pero no me siento todavía en la posición de poder elegir lo que quiero interpretar». Cuando Denzel Washington y Will Smith empiezan a ver la curva de su decadencia, Parker se presenta como la gran esperanza negra de Hollywood con sus próximos estrenos: 'Snowden', 'Sand Castle', 'Megan Leavey', 'The autopsy of Jane Doe' y 'Don't hang up'.

Sawyers se mudó en 2008 a Londres con su mujer, una consultora de finanzas con firma propia, y allí han nacido sus dos hijos, una niña de 7 años y un niño de 4. «En esta ciudad comenzó mi locura por actuar. Estudié Psicología y Filosofía y pensé en empezar Derecho. He cambiado muchas veces de empleo, pero la interpretación era algo que me seducía. Un día me levanté convencido de que debía intentarlo. Y funcionó», relata.

El joven actor de Indianápolis inició su carrera con un pequeño papel de travestido en el show de Netflix 'Lilyhammer' y no puede negar que, hasta el momento, su trayectoria ha sido un paseo por las estrellas. «Estoy cumpliendo sueños», reconoce. Dar vida al hombre más poderoso del mundo es uno de ellos.