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Un español quiere ser el primer europeo en criogenizarse

  • Se trata de Francisco Roldán, vecino de Marbella y cofundador del Instituto Europeo de Criopreservación

El cofundador del Instituto Europeo de Criopreservación y vecino de Marbella (Málaga), Francisco Roldán, ha asegurado que este miércoles ha pedido a la Administración autonómica andaluza "ser criopreservado" en el momento de su muerte, y ha apuntado ser "el primer ciudadano europeo en solicitarlo".

Roldán ha asistido al Registro Autonómico de Voluntades Anticipadas de Málaga de la Delegación de Igualdad, Salud y Políticas Sociales para pedir, por voluntad propia y por escrito, que ante una situación de muerte o enfermedad que le prive de sus facultades psicofísicas un equipo médico le atienda para poceder a su criopreservación.

El Instituto Europeo de Criopreservación, del que Roldán es cofundador, pretende crear un cementerio para las personas que quieran ser criopreservadas en España.

El Instituto Europeo de Criopreservación (IECRION) es una sociedad limitada que tiene como objetivo crear en España el primer centro de investigación de criogenización, así como el primer cementerio humano de cadáveres congelados.

Esta empresa quiere dar el primer paso en la conservación de cadáveres congelados para revertirlos de la muerte en un futuro cuando la enfermedad por la que han fallecido tenga solución.

El proceso de criogenización

Para ser criogenizado es imprescindible que el fallecimiento se produzca por muerte natural o por enfermedad, pues este procedimiento no es posible en caso de accidente grave en el que el cuerpo quede muy dañado o en aquellos casos en los que se requiera practicar una autopsia.

El protocolo de actuación es el siguiente: tras fallecer y a ser posible de forma inmediata, un equipo médico debe bajar la temperatura del cuerpo, extraer la sangre e introducir en su lugar un líquido criogénico, "una especie de anticongelante", aclara el socio fundador.

Posteriormente se trasladará el cuerpo a unas cápsulas herméticas ubicadas en el centro de preservación donde se inyectará nitrógeno líquido a alta presión cristalizando el cadáver a 130 grados bajo cero.

El coste de los tratamientos es elevado y puede alcanzar los 200.000 euros dependiendo de la edad y de si se procede a congelar el cuerpo entero, aunque también existe la posibilidad de congelar sólo la cabeza. Por ello la organización estudia con aseguradoras la financiación para los usuarios, que deben tener entre 18 y 40 años.

Según declaraciones de Roldán publicadas ayer por el periódico digital 'Diario Crítico', el cofundador del Instituto Europeo de Criopreservación tiene clara su posición y su voluntad de criogenizarse. "¿Derecho a una muerte digna? Yo defiendo el de vivir, no hay ningún problema deontológico. No sé si en un mundo mejor o peor, pero quiero criogenizarme. Si no puedo en mi tierra, lo haré en EEUU o donde sea", aseguró a 'Diario Crítico'.

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