Vecinos de Marenys rechazan pagar más por rematar la urbanización

Los residentes lamentan que Gandia pretenda cobrar 350.000 euros por acabar la obra ocho años después de su paralización

Ó. DE LA DUEÑA GANDIA.

Los vecinos del barrio de Marenys de Rafalcaid mostraron este lunes su rechazo a efectuar nuevos pagos para finalizar las obras de urbanización, como propone el gobierno local (PSPV y Més Gandia). El bipartito ha elaborado un plan para rematar este residencial, cuyas obras quedaron estancadas en 2010, tras una sentencia judicial.

El consistorio pretende ejecutar unas «obras mínimas», como indicó el coordinador general de Urbanismo, Vicent Mascarell, para acabar la actuación y legalizar la situación de esta zona urbana. Estas ideas se expusieron ante los vecinos en una multitudinaria reunión.

La intención del gobierno es que este barrio esté en una situación de «normalidad» y se puedan tramitar licencias de obras, algo que en estos momentos es imposible. Técnicos municipales han realizado un informe con miras a la resolución de este conflicto. El documento señala que para dar por finalizada la urbanización hay que efectuar una serie de obras que suben a 350.000 euros.

Es, precisamente, a abonar más dinero a lo que se niegan los propietarios de las parcelas de estas calles ubicadas en el margen derecho de la desembocadura del Serpis.

La cantidad que baraja el estudio sería abonada por los dueños de las viviendas y, según Mascarell, «se pagarían entre 4 o 5 euros por metro cuadrado». Con este dinero, se repararían los daños pendientes y se aprovecharían algunos de los elementos de la obra anterior antes de que se deterioren por el paso del tiempo.

Si esta medida saliese adelante, el gobierno local dejaría sin efecto la última cuota de las obras de urbanización, que no se giró por la paralización de las obras en el año 2010, de 700.000 euros. La actuación arrancó en 2002 y estuvo en marcha durante ocho años, con gobiernos del PSPV y Bloc, primero, y con Plataforma de Gandia, después. El ejecutivo de Arturo Torró intentó desatascar este asunto en la pasada legislatura, pero no lo logró.

Pero los vecinos no están por la labor de someter el barrio a más obras, como dejaron claro en la reunión. Algunos representantes de la Asociación de Vecinos de Marenys indicaron que están cansados «de esperar y de promesas». «Hace ocho años que acabaron las obras y no queremos más. Sólo pedimos que se lleven los postes de la luz que hay en la calle y que nos dejen en paz», agregaron.

Desde la entidad remarcaron que su posición quedó clara en el encuentro: «No queremos pagar más ni nuevas obras». Ante esta situación se acordó fijar una nueva fecha para celebrar otra reunión y escuchar a los vecinos, aunque desde la asociación aseguraron que su negativa es innegociable.

Fotos

Vídeos